DIÓCESIS DE LA SANTÍSIMA ENCARNACIÓN PLAN PASTORAL DIOCESANO 2016-2020

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DIÓCESIS DE LA SANTÍSIMA ENCARNACIÓN PLAN PASTORAL DIOCESANO 2016-2020

“Iglesia misionera que sale al encuentro del otro, a compartir el amor misericordioso del Padre.”

INTRODUCCIÓN

“La evangelización obedece al mandato misionero de Jesús: «Id y haced que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que os he mandado» (Mt 28,19-20). En estos versículos se presenta el momento en el cual el Resucitado envía a los suyos a predicar el Evangelio en todo tiempo y por todas partes, de manera que la fe en Él se difunda en cada rincón de la tierra.” (Evangelii Gaudium 19)

Queridos hermanos y hermanas de la Diócesis de la Santísima Encarnación:

El dinamismo de la Palabra de Dios y la dinámica del Espíritu que impulsa toda acción de la Iglesia, nos han llevado a realizar un camino de discernimiento de la Pastoral Orgánica de la Diócesis de Encarnación. La Pastoral Orgánica es una mirada pastoral de conjunto, que busca definir prioridades y establecer actitudes, modos y objetivos para una mejor articulación de la acción de la Iglesia en su misión de anunciar el kerygma, celebrar el misterio pascual y servir al rebaño.

La realidad de nuestra Diócesis presenta desafíos nuevos. En los signos de este tiempo, descubrimos una invitación de Dios a la que queremos responder como comunidad eclesial, desde la fe y desde el compromiso de la caridad. La transformación misionera de la Iglesia y la renovación del camino de los discípulos son realidades que la Iglesia ha definido como prioridades en el tiempo que vivimos. En comunión con estas prioridades, el presente trabajo nos ofrece un Plan de Pastoral Diocesano  (PPD) que busca impulsar esa Iglesia renovada en salida desde el corazón del Evangelio.

Este nuevo PPD es una herramienta, una guía para unir a todos los agentes de pastoral y a todos los fieles de la Diócesis, en un trabajo que exprese y fortalezca la comunión, y ayude a realizar la misión como testimonio de unidad y como respuesta a los cambios eclesiales y sociales de nuestro tiempo.

En la fiesta de Pentecostés, en la cual hacemos oficial este documento, imploremos con la Santísima Virgen, que el Espíritu Santo con sus dones nos una profundamente en Cristo, para llevar a todos los rincones de nuestra Diócesis y más allá, la Buena Nueva del Señor Resucitado, y así conducir a muchos al corazón misericordioso del Padre.

Encarnación, 4 de junio de 2017.

+ Francisco Javier Pistilli Scorzara, P. Sch.

Obispo de la Diócesis de la Santísima Encarnación

  1. DATOS HISTÓRICOS Y ESTADÍSTICOS
  • Breve reseña histórica de la Diócesis de la Santísima Encarnación

El Papa Pío XII, por la Bula “Dum insano”, del 21 de enero de 1957, crea la “Prelatura Nullius de Encarnación y Alto Paraná”, separándola de la Diócesis de Villarrica del Espíritu Santo, con Sede en la ciudad de Encarnación, siendo Nuncio Apostólico S.E.R. Mons. Luis Punzolo. El 25 de marzo de 1968 de la Prelatura Territorial de Encarnación y Alto Paraná se forman dos nuevas: la “Prelatura Territorial del Alto Paraná” (hoy Diócesis de Ciudad del Este) y la “Prelatura Territorial de Encarnación”.

El primer Prelado Ordinario de esta nueva jurisdicción eclesiástica fue Mons. Juan Wiesen, de la Congregación del Verbo Divino, nombrado el 21 de enero de 1957. El Papa Paulo VI designó a Mons. Juan Bockwinkel, S.V.D., segundo Obispo-Prelado de la Prelatura Nullius de Encarnación y Titular de Ciudad Nueva, el 11 de mayo de 1.968.

El Papa Juan Pablo II, el 24 de julio de 1987 nombra Obispo-Prelado a Mons. Jorge Livieres Banks. El mismo Juan Pablo II, por la Bula “Crevisse iam Ssimae Incarnationis”, del 19 de abril de 1990, ejecutada el 12 de agosto de 1990 por el Nuncio Apostólico S.E.R. Mons. Jorge Zur, eleva la Prelatura a la categoría de “Diócesis de Encarnación”. Mons.  Jorge Livieres fue nombrado primer Obispo Diocesano de Encarnación.

El 05 de julio de 2003, el Papa Juan Pablo II nombra Administrador Apostólico de la Diócesis al Mons. Mario Melanio Medina, Obispo de San Juan Bautista de la Misiones, quien asume el 27 de julio del mismo año. También nombra, el 12 de julio de 2004, como Obispo titular de la Diócesis a Mons. Ignacio Gogorza Izaguirre S.C.J., quien toma posesión de la sede el 12 de setiembre de 2004.

El 15 de noviembre de 2014, el Papa Francisco nombra Obispo de la Diócesis al P. Francisco Javier Pistilli Scorzara, de los Padres de Schoenstatt. Monseñor Pistilli fue ordenado obispo el 20 de diciembre de 2014, fecha en que tomó posesión del gobierno pastoral de la Diócesis, de la cual es Pastor hasta la fecha.

  • Datos estadísticos (2015-2017)

Superficie: 16.525 km2

Población: 584.201 habitantes (2016) Densidad: 33,04 habitantes por km2. Católicos: 502.000

Decanatos: 4

Parroquias: 38

Catequistas: aprox. 5100

Sacerdotes Diocesanos: 21

Sacerdotes Religiosos: 32

Seminaristas diocesanos: 7

Religiosas/os: 60

Escuelas y Colegios Católicos: 48 Tasa de analfabetismo: 8,05 %

Promedio de años de estudio de la población de 25 años: 7,04 años

El 31% de la población es menor de 15 años. El 63% de la población se encuentra entre los 15 y los 64 años. Y el 6% de la población es mayor de 64 años. La población joven de Itapúa es de 153.979 (entre 15 y 29 años).

Empleo (2015) Total Hombres Mujeres
Población en edad de trabajar PET 442.821 223.262 219.559
Población económicamente activa PEA 282.625 166.026 116.599
Población económicamente inactiva PEI 160.196 57.236 102.960
Población ocupada 267.402 157.757 109.645
Desempleo abierto 15.233    
Población subocupada 74.866 35.116 39.750
Población subocupada visible 20.582    
Población subocupada invisible 54.284    

Conforme al mapa de pobreza del Departamento, la población en situación de pobreza alcanza al 29,07% en 2015 y más del 36% en 2016. La población en situación de extrema pobreza sería  el 17,88% de la población, o sea 83.620 personas.

Un 98,88 % cuenta con energía eléctrica. La recolección de basura llega al 55,67%. El  medio más utilizado para cocinar es el gas (55,97%), seguido del carbón o la leña (31,78%).

Comodidades: Un 94,47% cuenta con teléfono celular, 91,54% con Televisor 48% con TV cable, 85,22% con heladera, con automóvil o camioneta 27,54%, acceso a Internet 17,92%, con computadora 23,58%. Acceso a agua por cañería en la vivienda: 82,56%

Respecto a la salud, un 80,50 % no tiene seguro médico, un 14,14 % está asegurado en IPS (Instituto de Previsión Social) y un 5,36 % tiene seguro privado de salud.

La población indígena del Departamento cuenta con 33 comunidades y alrededor de 2.266 miembros. La mayoría son de la etnia Mbya Guaraní y unos pocos de la etnia Maká.

  1. EL PROCESO DE LA PASTORAL DIOCESANA

La planificación de la acción pastoral de la Iglesia Diocesana, de forma que involucre a todo el clero, a todos los consagrados y a todos los agentes pastorales y fieles laicos en general, es una herramienta conocida en nuestra Diócesis de la Santísima Encarnación, y viene siendo practicada desde 1995.

  • El camino recorrido como Iglesia Diocesana

Ha habido hasta hoy tres documentos que recogen la planificación pastoral de la Diócesis. El primero de 1995-1999, el segundo de 2000-2004, y el tercero de 2010-2015, siendo los  dos primeros muy similares en su estructura.

Una pastoral de conjunto (orgánica) que refleja en su contenido las líneas de la acción pastoral y ofrece una programación o planificación.

Los anteriores Planes de nuestra Diócesis han recogido siempre varios elementos necesarios del discernimiento de la realidad o del contexto socio-religioso de su tiempo, y han formulado un diagnóstico y propuestas de acción correspondientes, para impulsar un trabajo pastoral  participativo, con unidad de criterios y objetivos, con métodos y medios adecuados para la realización de las metas propuestas de la evangelización.

La propuesta de este nuevo Plan se entronca con las líneas evangelizadoras desarrolladas anteriormente en nuestra Iglesia Particular.

  • Líneas constantes para seguir ahondando
  • La necesidad de ser Comunidad de Comunidades como Iglesia, que reflejen un testimonio coherente del Evangelio de
  • La necesidad de dar respuesta desde el Evangelio al hombre y a la mujer de nuestro tiempo, anunciándole a Cristo y atendiendo las necesidades para una vida humana digna en una sociedad más fraterna y
  • La necesidad de formar y capacitar a los protagonistas de la acción pastoral para desarrollar una labor más actualizada en sus contenidos y en sus medios y ofrecer mejores servicios a la comunidad de

El marco referencial de los planes anteriores refleja el contexto socio-religioso de su momento, la situación del país y del territorio departamental, así como su integración en el contexto latinoamericano y mundial, y la situación de la Iglesia, con sus fortalezas y debilidades, con las dinámicas de vida, inspiradas por el Espíritu Divino.

Las características humanas de los instrumentos, son el espacio y la oportunidad que tenemos para aportar a la edificación del Reino de Dios.

3.3  Un plan pastoral con un nuevo enfoque.

En la Asamblea Diocesana de 2014 se propuso dar un nuevo enfoque al Plan de Pastoral de la Diócesis, que facilite la formulación de metas y objetivos evaluables.

El proceso de discernimiento ha tenido varios momentos de participación:

  • La Asamblea Diocesana de 2015: donde se establecieron tres prioridades pastorales, que son: la pastoral vocacional, la educación y la pastoral
  • La Pre-Asamblea Diocesana de 2016: fue fruto del trabajo de las Parroquias, de las Pastorales y de los Movimientos. Este trabajo aportó elementos para la conversión pastoral y para la renovación de objetivos pastorales basados en un análisis de la situación eclesial y
  • La Asamblea Diocesana de 2016: En esta asamblea se profundizó en los contenidos y en la propuesta del nuevo PPD. Las propuestas hechas por los participantes fueron integradas y posteriormente enviadas a los Decanatos para una revisión.
  • La aprobación: el texto del PPD 2016-2020 fue aprobado por el Consejo Presbiteral en fecha 2 de mayo de 2017 y presentado a todo el Clero el 9 de mayo del mismo año, para su promulgación oficial en Pentecostés

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Pedro, fijando la mirada en él, lo mismo que Juan, le dijo: “Míranos”.

El hombre los miró fijamente esperando que le dieran algo.

Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina”.

Hch 3,4-6

  1. TEXTO BÍBLICO INSPIRADOR

Hch 3,1-10

“En una ocasión, Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la tarde. Allí encontraron a un paralítico de nacimiento, que ponían diariamente junto a la puerta del Templo llamada «la Hermosa», para pedir limosna a los que entraban. Cuando él vio a Pedro y a Juan entrar en el Templo, les pidió una limosna.

Entonces Pedro, fijando la mirada en él, lo mismo que Juan, le dijo: “Míranos”. El hombre los miró fijamente esperando que le dieran algo. Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te  lo doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina”.

Y tomándolo de la mano derecha, lo levantó; de inmediato, se le fortalecieron los pies y los tobillos. Dando un salto, se puso de pie y comenzó a caminar; y entró con ellos en el Templo, caminando, saltando y glorificando a Dios.

Toda la gente lo vio caminar y alabar a Dios. Reconocieron que era el mendigo que pedía limosna sentado a la puerta del Templo llamada «la Hermosa», y quedaron asombrados y llenos de admiración por lo que le había sucedido”.

  • Una breve lectio…

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos relata los inicios de la Iglesia, nos permite conocer nuestras raíces en las vivencias y la espiritualidad de los primeros discípulos.

Lucas ubica este relato unos días después de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés que, a su vez, ocurre después de la Ascensión del Señor Resucitado.

  • El contexto y los personajes

Pedro y Juan suben al Templo para la oración de la tarde, en la hora nona, las tres de la tarde, hora en que el Señor entregó su espíritu al Padre.

Los días que siguieron a la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, siguieron en una actitud de miedo, dudas e inseguridades por parte de los discípulos, que permanecieron ocultos, callados, hasta la venida del Espíritu Santo.

  • Salen

Luego de este acontecimiento hay un cambio radical de actitud. “Llenos del Espíritu Santo” salen a cumplir el mandato del Señor: “anuncien el Evangelio a todo el mundo”, y lo hacen con decisión y valentía.

Un paralítico de nacimiento es el tercer personaje; que jamás pudo valerse por sí mismo, al que ponían diariamente junto a la puerta del Templo llamada «la Hermosa».

  • Al encuentro del otro

Se produce un encuentro, entre unos testigos privilegiados de la esperanza de la Vida Verdadera en Dios (Pedro y Juan) y un hombre paralizado, sin más esperanza que sobrevivir con las limosnas que podía recoger de los que al pasar sintieran piedad por su dolor. En un lugar bien especificado por Lucas: la puerta llamada «la Hermosa»; una de las entradas del Templo ubicada  al este…  donde sale el sol, desde allí le vendrá la salvación al tullido de nacimiento, que le cambiará la vida,

y esto ocurrirá a la hora nona, la hora en que Jesús entregó su Espíritu al Padre para nuestra redención.

Este encuentro provoca un cambio en todos los personajes del relato. Pedro y Juan subían al Templo para orar, como era la costumbre de los judíos y se encuentran con el dolor del paralítico; él ve pasar a dos hombres y hace lo de siempre, lo único que sabe hacer: les pide una limosna.

Aquí se produce el verdadero encuentro: Pedro y Juan, dejan de lado sus planes, se detienen y “fijan su mirada en él”, como lo hacía Jesús al encontrarse con la necesidad y el dolor de un ser humano. Piden la misma actitud al tullido al decir “míranos”; y el hombre cambia su actitud al “mirarlos fijamente”, se despierta en él una expectativa distinta, una mirada más profunda, un encuentro diferente; espera algo, sin saber qué.

  • Para compartir el amor misericordioso del Padre:

“No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina”. (Hch 3, 6)

Habituado a pedir unas monedas para sobrevivir, este hombre sin dignidad, recibe la oportunidad de una vida nueva.

Y Pedro no lo deja solo ante esta circunstancia; esta luz que resplandece ante sus ojos y las palabras nacidas de un corazón encendido por el Espíritu… lo impulsan: “y tomándolo de la mano derecha, lo levantó” (v. Hch 3, 7).

Pedro lo incorpora, lo sostiene, lo impulsa, lo eleva, le devuelve su dignidad; no como un logro personal, sino con la gracia que viene de lo alto, del propio Señor Jesús.

  • Iglesia misionera

Este hombre es transformado desde lo profundo, fortalecido, renovado: da un salto, se pone de pie, camina, no hacia cualquier parte, entra con ellos al Templo, alabando y glorificando a Dios.

Toda la gente”. Al final del relato, aparecen otros personajes, espectadores privilegiados del milagro, que reconocen maravillados y admirados la acción de Dios en la vida de este hombre.

El que estaba paralizado, tirado a la puerta del Templo, sin esperar más que unas monedas, ha recibido mucho más que “oro y plata”, ha recobrado su dignidad de hijo de Dios, ha entrado en la vida con Dios, de la mano de la Iglesia, representada por Pedro y Juan, quienes han hecho mucho más que sólo cumplir su obligación de “subir al Templo para orar”, han sabido encontrarse con el hermano y compartir la gracia del encuentro con el Señor Resucitado.

Este maravilloso relato de Lucas, nos presenta una Iglesia en salida, valiente, decidida, orante, profundamente creyente, confiada en el Señor, guiada por la fuerza del Espíritu Santo, que actúa y responde a las necesidades de su pueblo; que es capaz de anteponer estas necesidades a los hábitos, las costumbres, incluso las obligaciones menos urgentes, para estar atenta al dolor y al sufrimiento del otro, sin importar su condición, compartiendo gratuitamente el amor misericordioso del Padre.

Este relato nos inspira a ser “Iglesia misionera, que sale al encuentro del otro a compartir el amor misericordioso del Padre”.

  1. FUNDAMENTO TEOLÓGICO PASTORAL (ASUMIENDO NUESTRA MISIÓN)

El anuncio del Evangelio en cada época y en cada circunstancia particular, debe mantener la esencia original y al mismo tiempo considerar los medios para su comunicación a las nuevas generaciones, a fin de dar respuesta a las necesidades pastorales del tiempo y de la cultura.

El discernimiento del CELAM en Aparecida, asumido por la Conferencia Episcopal Paraguaya como una voz de Dios para toda la Iglesia Latinoamericana, se ve enriquecido  por el Magisterio del Papa Francisco, que pone las líneas centrales de Aparecida en un contexto universal.

Nuestra Iglesia Particular de la Diócesis de Encarnación, descubre en la enseñanza del Santo Padre, el camino a recorrer, que introduce su Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” con estas palabras:

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. En esta Exhortación quiero dirigirme a los fieles cristianos para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años.”

5.1. El camino 2016-2020

En el enfoque de este nuevo Plan Pastoral Diocesano (PPD), queremos considerar sobre  todo la mirada y la propuesta del Magisterio del Papa Francisco a toda la Iglesia.

La eclesiología que nos propone tiene un dinamismo pastoral que responde a muchas inquietudes de este tiempo, del mundo y de la Iglesia universal y de las Iglesias particulares.

  • Según el Magisterio de la Iglesia

Destacamos los siguientes aspectos, que resumen los puntos centrales de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, complementando algunos elementos con la Encíclica Laudato Si y la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia:

  • Renovamos en nuestros corazones la alegría del Evangelio y la comunicamos en toda acción pastoral de nuestra Iglesia diocesana. La alegría del amor quiere renacer en nuestras familias y entre todos los bautizados. La fuerza pascual del Resucitado quiere resplandecer en vidas sanas y sanadoras. Una Iglesia (comunidad parroquial, diocesana) que se manifiesta feliz, bienaventurada, motivada a la fidelidad y a la
  • Queremos una Iglesia misionera, con un corazón misericordioso, atento a las necesidades humanas, que sale, busca y “pastorea” al rebaño; una Iglesia que refleje la misericordia en sus actitudes y en sus acciones, para crecer y dar vitalidad, siendo verdaderos discípulos
  • Promovemos una Iglesia inserta en la realidad, que se arriesga a ser fermento con valores y propuestas ante la crisis comunitaria mundial, y que se desprende de las tentaciones que la encierran en sí misma y la hacen estéril. La conversión pastoral promueve una Iglesia que deja de quejarse y de mirarse a sí misma, y que busca ser protagonista de este tiempo, inspirando valores, volviendo a centrar su mirada en la persona, orientando el pensamiento, las culturas, la economía y las tendencias sociales con sus valores (Cfr. GS 40, la misión del laico en el mundo).
  • Necesitamos que todo el Pueblo de Dios anuncie el Evangelio. Discípulos misioneros somos   todos   los     Precisamos   fortalecer   la  participación  y el

protagonismo de todos los fieles, laicos, consagrados y clero; redescubrir lo propio de cada uno y valorarlo, promoviendo lo específico de su misión y vocación.

  • Buscamos con fe dar respuesta a los problemas y a las necesidades sociales, siendo protagonistas del bien común, de la paz, de la justicia social y del diálogo. Cuidar de la “Casa común” es también nuestra tarea. Debemos ayudar a cuidar a los más frágiles y necesitamos actitudes que sean de inclusión, de encuentro respetuoso, de solución de conflictos. Buscamos iniciar procesos y acompañarlos.
  • Vivimos en el encuentro personal con Jesús y sostenemos nuestra vida de discípulos en la oración y en la comunidad que celebra el misterio de su presencia. El encuentro con Jesús, personal e íntimo, ese encuentro sanador y transformador, es el núcleo de nuestra vida y de nuestro Sin Él nada somos y nada podemos. Sólo en la Comunión con Él somos su Cuerpo.

Consideramos que estos puntos reflejan el discernimiento de los Obispos del Paraguay en su Mensaje de 2015: Llamados a una renovación radical a los hermanos y hermanas de Paraguay. Esto nos alienta a seguir construyendo esa Iglesia viva y audaz, que todos deseamos.

  1. ANÁLISIS DE LA REALIDAD

Nos encontramos en un tiempo de cambios muy acelerados, que afectan a toda la sociedad en su conjunto; ella está sometida al vértigo cotidiano, apremiada por las necesidades materiales, dedicando muy poco tiempo a la reflexión profunda y al discernimiento espiritual.

Los cambios de paradigmas y la aparición de diversidad de corrientes ideológicas,  modifican profundamente el comportamiento individual y colectivo de las personas.

En este escenario, se hace imprescindible analizar reflexivamente dónde estamos hoy como sociedad y como comunidad eclesial, para afrontar con sabiduría los desafíos de seguir sembrando la Buena Noticia que el Señor Resucitado nos encomendó llevar a toda la humanidad hasta los confines del mundo.

  • Aspecto social:

Se debe analizar la realidad social, empezando por marcar claramente las diferencias en las necesidades entre las comunidades urbanas y rurales de nuestro departamento; entre campesinado e indígenas, porque en cierta medida, todavía se sigue manifestando una marcada desigualdad entre los de clase alta, los trabajadores y los excluidos de la sociedad.

  • Zona rural
  • La riqueza de la tierra y los recursos naturales

Los ríos, la flora, la fauna, la tierra fértil, nos hablan de un Departamento con grandes oportunidades. Y allí nuestra fe está llamada a florecer y a dar frutos para que ningún hermano quede ajeno al amor misericordioso de Dios.

  • Trabajo en zona rural

El cultivo de la tierra y la producción. Nuestro Departamento tiene una actividad predominantemente rural, la producción agrícola básica sigue siendo el sustento de gran parte de nuestra economía. No obstante, se va incrementando la industrialización y el crecimiento acelerado de las áreas urbanas, con servicios modernizados más accesibles a mayor número de habitantes. Sin embargo, todavía es considerable el porcentaje de desempleo.

La agricultura de gran porte, mecanizada, está en poder de una minoría privilegiada, en detrimento de sectores campesinos que no acceden a una asistencia adecuada para mejorar su producción y satisfacer por sus propios medios, sus necesidades básicas, fundamentalmente educación y salud, manteniendo un círculo vicioso de pobreza y falta  de oportunidades, que los obliga a desprenderse de sus propiedades y pasar a depender de otros, o migrar a las áreas urbanas en busca de mejores horizontes, pero sin las habilidades necesarias para acceder a espacios laborales dignos.

Itapúa es un departamento de alta producción y sin embargo la incipiente industrialización aun no satisface las necesidades laborales, sobre todo con pocas oportunidades para el empleo formal.

Los cultivos extensivos tienen un impacto positivo en la macroeconomía; pero tiene sus efectos negativos al desplazar a los pequeños productores con cultivos alternativos o de autoconsumo, obligándolos a abandonar o vender sus pequeñas propiedades a los grandes productores.

El uso indiscriminado de agroquímicos (agrotóxicos) en los cultivos extensivos, contaminan el ambiente, los cauces hídricos, poniendo en riesgo la salud de los habitantes del lugar y porque no decir, de los consumidores.

  • El impacto de las represas de Yacyretá e Itaipú

Por un lado es destacable el beneficio que aporta, la generación de energía por parte de las empresas binacionales de Yacyretá y de Itaipú. Por otro lado, el impacto socio ambiental de estas represas, ha tenido aristas muy complejas desde sus inicios y hasta el presente, obligando al desplazamiento de grandes masas poblacionales con el correspondiente desarraigo.

La nube de corrupción y clientelismo político, que rodeó siempre a la atención de las afectaciones, han dejado secuelas negativas en muchas familias, la mayoría de ellas de escasos recursos, que además del desarraigo ya mencionado, se han alejado de su fuente de ingresos, teniendo que adaptarse a nuevos estilos de vida, no siempre más favorables que antes de la relocalización, debidos a falta de políticas claras de reconversión laboral, mala atención a la educación y cuidados de salud, entre otros efectos aún no bien identificados y que podrían ponerse en evidencia con el transcurrir del tiempo.

  • Los indígenas

En nuestro Departamento hay 33 comunidades con 2.266 personas aproximadamente, Mbya en su mayoría y Maká minoritariamente.

Son hermanos nuestros que sufren toda clase de necesidades y que reclaman el derecho de desarrollar su cultura guaraní con todos los valores y riquezas que heredaron.

La asistencia a las comunidades indígenas, sean con proyectos productivos, asistencia a la salud, alimentación y educación u otros, parece no haber logrado mejorar la calidad de vida de la mayoría de las comunidades, donde domina la precariedad, la baja autoestima, la exclusión social, la pobre escolarización, la pobreza material, dando una imagen de abandono y marginación.

Como consecuencia de lo anterior, los indígenas en situación de calle, sobre todo niños y jóvenes, mendigando en las zonas urbanas, expuestos a la explotación sexual, sujetos a la discriminación y maltratos, va en aumento.

  • Los campesinos

La insuficiente asistencia al campesinado, con proyectos productivos ineficaces, la baja escolarización, los recursos de salud concentrados en zonas urbanas, generan desempleo, falta de oportunidades de desarrollo en su ámbito natural, desplazamiento de masas de campesinos a las periferias urbanas, sin recursos para insertarse adecuadamente al estilo de vida urbana, dejando sus tierras en manos de los grandes productores, generando descenso de la densidad de la población rural y aumento de los cinturones de pobreza en las periferias urbanas.

La realidad campesina, antes que constituir una opción de vida válida, digna y deseable, muestra un escenario de pobreza y marginación, dando la impresión de que la vida en el campo es naturalmente de inferior calidad que la vida urbana, y que el hombre del campo no tiene derecho a alcanzar el mismo nivel de bienestar que el hombre de la ciudad, viviendo  un estilo de vida que le es propio y potencialmente incluso más saludable.

  • Zona urbana

Se destaca la ciudad de Encarnación por su paso fronterizo y su movimiento turístico. La transformación de la ciudad ha revitalizado el comercio interno, despertando fuertemente la actividad turística, no solo en la ciudad, sino también en otros puntos del Departamento de Itapúa, convirtiéndolo en un polo de desarrollo con infinitas potencialidades e intercambio.

Esto a la vez, plantea desafíos en todos los órdenes para la sociedad encarnacena e itapuense, no exento de riesgos en diversos aspectos: el tráfico de drogas, y de personas, el trabajo ilegal, la inseguridad, la pérdida de identidad cultural, entre otros.

El consumismo, la inequidad, la corrupción, la trata de personas, las ideologías emergentes (tales como la ideología de género) o movimientos anticatólicos, entre otras, constituyen amenazas para una sociedad predominantemente cristiana que pretenda vivir los valores del reino.

Vivimos en una sociedad con fuerte mentalidad capitalista, donde la  brecha económica  entre quienes tienen alto poder adquisitivo y los que ni siquiera alcanzan el salario mínimo legal vigente es muy amplia, generando un nivel de inequidad e inestabilidad social que es un caldo de cultivo para el empleo informal, el tráfico ilegal, la violencia en todas sus

formas, el consumo de alcohol y drogas, (aclarando que esto afecta a todos los niveles socioeconómicos), entre otros males, que facilitan las diversas formas de explotación de los individuos y colectividades más vulnerables.

  • En ambas zonas vemos que:
  • Existe un fuerte y sostenido bombardeo ideológico que instrumentaliza a la persona y la hace vacilar en sus convicciones y principios; aún los netamente humanos y
  • La familia se ve debilitada por muchos ataques manifiestos o solapados; tanto de la mentalidad mundana como de los poderosos de turno que no velan por su dignidad y ni defienden su valor como “santuario de la vida”.
  • El poder por el poder mismo, la idolatría del dinero y del tener son algunos de los tantos males que nos desafían a quienes queremos vivir el Evangelio de la Vida, de Humildad, de la Fraternidad, de la
  • La educación

Necesita crecer en calidad en todos los aspectos, desde lo estructural hasta la formación profesional y pedagógica, y el acceso a la educación desde los primero años de vida.

Los niños y los jóvenes de hoy tienen necesidades distintas y merecen una atención particular e integral, y desde la educación en la fe también urge un cambio pastoral que llegue a los corazones.

Se hace necesario un “aggiornamento”, es decir una actualización y renovación de la educación, porque las cifras de analfabetismo aún siguen siendo un desafío; al igual que el manejo efectivo y productivo  de las nuevas tecnologías en las aulas.

Por lo general, los alumnos llegan con un nivel muy bajo  a las universidades. Teniendo  tanto recurso humano y capacidades, las universidades no logran subsanar dichas falencias ni alcanzan el desarrollo deseado en el campo del conocimiento.

Hay que destacar, sin embargo, el esfuerzo y la dedicación de tantos docentes e instituciones que a través de proyectos y de su trabajo desinteresado promueven a los jóvenes y los ayudan en su formación como ser cívico, hombres y mujeres de buena voluntad, en bien de la comunidad.

Las universidades públicas y privadas, ofrecen salidas laborales con gran diversidad a los jóvenes, incluso en las áreas rurales, que sin embargo todavía tienen muchas dificultades para acceder al primer empleo, con lo cual se desmotivan y sus potencialidades son desaprovechadas por una sociedad que necesita imperiosamente renovarse y desarrollarse.

Hay que destacar también el trabajo que se intenta llevar adelante con las escuelas católicas (parroquiales y congregacionales) como lugares privilegiados de evangelización, de tal manera que los docentes lleguen a ser verdaderos agentes pastorales que trabajen integralmente la promoción de la persona y el liderazgo cristian

  • La política y la economía

El ambiente político, por lo general, está viciado por el clientelismo. Los espacios de poder están ocupados por ciudadanos poco idóneos, con intenciones oportunistas, sin vocación de servicio. Todo esto dificulta caminar de manera democrática, madura, y tampoco se vela por el bien común sino el beneficio de unos pocos. Y la gente vive una sensación de desconfianza, descrédito e inseguridad, falta de respeto a la autoridad, desánimo.

En este ambiente se hace difícil la convivencia social pacífica y pacificadora, justa y ciudadana.

Los servicios públicos siempre insuficientes respecto a las demandas de la población, se hacen más deficitarias a medida que se van alejando de los centros urbanos.

El sector privado tiene mayor alcance y beneficios, ya que con sus inversiones llegan hasta los lugares más alejados, por ejemplo: la telefonía celular, la venta de motocicletas y los servicios de consumo, generando nuevas necesidades en la población con el aumento en el costo de vida.

Las políticas habitacionales emprendidas por el estado para el acceso a la primera vivienda, llega muy lentamente a la franja de la población de menores ingresos, sea por las exigencias impuestas a una población con alto índice de empleo informal, con niveles educativos bajos y no exento de inequidad e injusticia en la adjudicación en algunos casos.

En definitiva, pareciera que el futuro político de nuestro país es incierto y se cierne sobre él una nube de pesimismo e inacción. Los jóvenes, que deberían tomar la posta en este sentido, caen en el desinterés respecto al presente y el futuro  político de Paraguay.

De todos modos, los recientes reclamos sociales en el ámbito educativo protagonizado por estudiantes secundarios, surgidos en la capital del país y que se extendieron también a nuestro departamento, dan señales de un despertar de las conciencias que debe ser adecuadamente canalizado para beneficio de todos, sin eximirse de los deberes que conlleva este compromiso ciudadano.

Asimismo es necesaria una mejor educación cívica que oriente a los adolescentes y jóvenes a defender con firmeza sus derechos civiles y a asumir con mayor responsabilidad sus obligaciones.

  • La salud

Todavía sigue siendo una materia pendiente. Los puestos de salud no logran cubrir las deficiencias que los hospitales del Estado presentan. La falta de insumos, de estructuras y equipamiento adecuado se convierte en un problema cotidiano para los habitantes de la región.

El personal médico y paramédico trabaja con mucha dedicación, y muchas veces en condiciones deshumanizantes. Sin embargo, la buena voluntad no basta, ya que la población desborda los centros de atención. Las respuestas son muy lentas por parte de los organismos del Estado.

La salud en el ámbito privado es una alternativa, sin embargo la mayoría de la población no puede acceder a ella.

  • Aspecto eclesial

En relación a la realidad eclesial de nuestra Diócesis, seguiremos la línea trazada cuando realizamos la consulta a las parroquias con el objetivo de “poner en revisión nuestra realidad parroquial para emprender con humildad y sencillez una verdadera y decidida conversión pastoral”   y cuyos resultados se presentaron en la pre asamblea del 25 de junio de 2016.

Por tanto, analizaremos nuestras luces y sombras, en relación a la Comunión Eclesial (koinonía); y en relación a la Misión Eclesial, en cuanto al conocer (martyria), vivir (diaconía) y celebrar  (liturgia) nuestra fe.

  • En relación a la comunión eclesial (koinonía)

Seguimos siendo una comunidad eminentemente religiosa y, a pesar de la percepción de alejamiento de muchas personas y familias hacia otras denominaciones religiosas o con actitud escéptica o relativista, sigue habiendo predominancia de católicos.

La búsqueda de Dios, la sensibilidad espiritual, los valores cristianos se ponen en evidencia con la respuesta solidaria a las necesidades de los más desfavorecidos; la gran concurrencia de fieles a las convocatorias para celebraciones festivas ya sean diocesanas o parroquiales, las peregrinaciones a los oratorios y santuarios marianos, así como la solicitud de sacramentos abren a la esperanza de que Jesús y su Madre continuarán haciendo su obra en nuestra diócesis.

De todos modos, puntualizamos algunas problemáticas a las que queremos responder desde nuestra misión de comunión:

  • El fenómeno del sacramentalismo reclama una mirada atenta de los pastores y de los agentes pastorales para ayudar a las familias a comprender el valor redentor de la gracia divina. Por tanto, la falta de seguimiento y de comprensión de los sacramentos por parte de las familias hace que se bauticen a los niños, pero están a la deriva a la hora de la educación permanente de la fe, de la recepción de la Primera Comunión o de la Confirmación, ni qué decir de la preparación para el Matrimonio. Unido a este sacramentalismo, surge por otro lado la falta de atención pastoral acogedora, cercana y comprensiva, que escucha y atiende; cayendo muchas veces en requisitos inalcanzables; en vez de formar a quienes se acercan, se los aleja faltando a la
  • Las dificultades mencionadas se reflejan fundamentalmente en las actitudes y comportamientos negativos de los hijos, muy notoria en algunos adolescentes y jóvenes, respecto a la participación en la vida eclesial y a la respuesta a la llamada vocacional a la vida sacerdotal o
  • El fenómeno de las relocalizaciones a causa de la represa de Yacyretá, tuvo su influencia en la conformación de nuevas comunidades eclesiales, de manera que se hace difícil la comunicación y la vinculación en los barrios recientemente conformados, porque el proceso de adaptación es
  • Se deben tener muy en cuenta los inconvenientes que atraviesan los equipos de coordinación parroquial y las coordinaciones de las capillas, que tropiezan con dificultades para el trabajo en equipo, el rol de la autoridad que todavía no se asume como un servicio, el poco compromiso en bien de la comunidad, para reconocerlas y actuar en dirección a la comunión
  • Finalmente, miramos una vez más la realidad de las familias: en la actualidad, es grande el número de familias disfuncionales, y de parejas en unión libre, de separados y vueltos a casar, familias separadas por migración forzada por falta de trabajo. Los hijos de diferentes padres sobrellevan una compleja relación La falta de diálogo, las crisis relacionales, las heridas y la falta de madurez, la mundanidad, el individualismo, el miedo al compromiso para siempre.

Estas situaciones humanas nos desafían como Iglesia. ¿Qué tenemos para ofrecer? ¿Hay  algo que decir? Ciertamente, sí. A esta realidad compleja estamos llamados a ir, como a periferias existenciales que están sedientas del anuncio de una Vida renovada y salvadora, nueva y comprometida.

Lo que tenemos para decir es Jesucristo, y su Evangelio de la alegría, de la esperanza, de la reconciliación.

  • En relación a la Misión eclesial (martyria)

Nuestra misión como Iglesia diocesana nos compromete a trabajar para que las comunidades desunidas, donde la desconfianza, el individualismo, la envidia van contaminando el ambiente eclesial, vivan una conversión pastoral auténtica.

Si bien somos un pueblo muy creyente que mantiene viva sus tradiciones culturales y religiosas; estas se irán debilitando paulatinamente si no nos adaptamos a las circunstancias actuales y no somos capaces de responder con eficacia a los desafíos y las necesidades de nuestro tiempo.

Los desafíos de la Evangelización (martyria) tienen que ver con la falta de conciencia de pecado, la falta de hábito de la oración y la lectura orante de la Palabra de Dios, así como la poca formación en la fe de los padres de familia; los espacios poco atractivos para los jóvenes, quienes exigen ofertas más creativas, más inspiradoras, que los contengan y les ayuden a responder a los grandes interrogantes de su tiempo.

Otro reto para nuestra acción pastoral es superar el sacramentalismo que se observa en la catequesis de iniciación, la poca participación de los padres, de los hijos; la formación de los catequistas y animadores. Por ello deseamos pasar de una pastoral de la conservación a una pastoral decididamente misionera.

Este PPD es un llamado a superar los “-ismos”: individualismo, autoritarismo, sectarismo, clericalismo; y los llamados por Santiago “pecados de la lengua”: habladurías, chismes, calumnias, mentiras; para ocuparnos de lo esencial, de lo realmente importante: anunciar a Jesucristo y el amor misericordioso del Padre hacia cada persona.

  • Vivir (diaconía: servicio)

En relación al servicio (diaconía) hay un buen número de fieles que de diversas maneras participan activamente de la vida de la iglesia y colaboran, de acuerdo a su carisma, en la misión, sea desde la catequesis, los grupos y movimientos laicales, o de manera individual. Para todos ellos un reconocimiento y un augurio de crecimiento en el servicio alegre y gratuito.

Son muchos los que siguiendo a Jesús, dejan de lado sus propios intereses y donan su tiempo, sus capacidades, sus energías y recursos al servicio del Reino. Y por ello damos gracias a Dios.

Sin embargo, todavía hace falta forjar un verdadero espíritu de pertenencia a la comunidad eclesial. Dicho espíritu se alimenta con los medios que Jesús nos dejó para crecer en la fe y compartirla. Pues, no basta participar, hace falta colaborar activamente, comprometerse, transmitir con la vida los valores del Evangelio.

Para ello trabajaremos por ir acortando la brecha entre fe y vida. La fe encarnada en la propia vida y la vida cotidiana asumida con fe, nos hará creíbles y muchos se cuestionarán cuál es el motivo de nuestra vida alegre, recta, donada, comprometida, aun en medio de las dificultades.

Por lo tanto, el comportamiento social de la comunidad, con una mayoría de bautizados, no siempre se corresponde con los valores del Reino; el trato deshumanizado, la diferencia de clases entre ricos y pobres, las injusticias e inequidades entre quienes tienen poder y los más débiles de la sociedad; la delincuencia, el maltrato, la agresividad, la intolerancia, entre otras expresiones cotidianas, generan un ambiente social muy distante del proclamado en las bienaventuranzas de Jesús.

Si en las familias se instala definitivamente la incoherencia de vida, la falta de identidad cristiana, el relativismo moral, la mundanidad, la tendencia a la transgresión, la idolatría por el poder, el tener y por el placer, entonces será difícil transmitir a las generaciones venideras la fe en Jesucristo.

Sin embargo, nuestra mirada esperanzada descubre el renacer de la fe en nuestras comunidades cuando encuentran acompañamiento, dedicación y compromiso. Nuestra Iglesia diocesana quiere ser ese impulso en medio de los agoreros1 (pesimistas) que  anuncian destrucción y construyen callejones sin salida. Con un toque de realismo y de esperanza se celebra el crecimiento de grupos y movimientos laicales.

Surgen nuevos desafíos pastorales que exigen cambios de paradigma de nuestra manera de evangelizar, de nuestro modelo de Iglesia, que exigen mayor entrega y compromiso, mejor organización y servicios más eficaces, que sepan identificar las necesidades emergentes de  la comunidad y den respuestas oportunas y con sabiduría.

También surgen nuevas necesidades pastorales que aún no han sido atendidas debidamente, tal como la pastoral de las adicciones, del turismo, que exigen una mirada abierta  e inclusiva, lo suficientemente atrayente y acogedora para la diversidad de personas se acercan.

1    Agorero: adj. y s. Que predice o anuncia con poco fundamento males o desdichas. Real Academia Española

En cuanaggiorto al turismo, muchos vienen de otras diócesis del país y del extranjero, y buscan un espacio para conocernos y compartir momentos de oración y celebración. Allí nuestro gesto fraterno será buscar que se encuentren bien recibidos y quieran volver a visitarnos.

  • Celebrar (liturgia)

En relación a la celebración de la fe (liturgia), la participación en la Eucaristía dominical, las expresiones de religiosidad popular como las procesiones, la veneración a la Virgen María, y otras expresiones de culto, siguen bien arraigadas en la conciencia de los creyentes.

No obstante, prevalece la actitud pasiva de la gran mayoría de los fieles, que parecen no sentirse verdaderamente parte de una asamblea que celebra en comunión la Presencia viva del Señor en la Eucaristía.

Hace falta reavivar el sentido profundo y verdadero de las celebraciones litúrgicas, para superar el reduccionismo social en que pueden caer, recuperando todo su simbolismo religioso, su esencia teológica, su eficacia pastoral, para fortalecer la fraternidad, el sentido de comunión, el espíritu de servicio y el gozo de pertenecer a un solo cuerpo cuya cabeza es Cristo Jesús.

Hace falta, una vez más, superar el cumplimiento de requisitos para dar paso al encuentro con la Persona de Jesucristo, siendo fieles a las orientaciones de la Iglesia, teniendo en cuenta que “el sábado es para el hombre y no el hombre para el sábado” (Mc 2, 27).

Hace falta celebrar los sacramentos en comunidad; recuperar el significado de la celebración comunitaria de cada sacramento, pues cuando un miembro recibe la gracia, todo el cuerpo la recibe.

  1. ¿HACIA DÓNDE QUEREMOS IR? (VISIÓN)

Queremos ser una Iglesia renovada, con espíritu de humilde servicio, de puertas abiertas, alegre, acogedora, humanizada, con profunda vocación misionera, dispuesta al encuentro con Jesús, su persona y su mensaje, que la lleve al encuentro con el otro; que busque ante todo el bien común, dentro y fuera de la Iglesia, donde sus miembros estén arraigados en la comunidad, respetuosos de la naturaleza y sobre todo de la dignidad del ser humano.

Queremos una Iglesia que trabaje en comunión, que ejerza la autoridad como servicio, donde todos comparten la responsabilidad de la comunidad eclesial, que genera iniciativas y las lleva adelante con autonomía; manteniendo a la vez, en todo, la comunión diocesana y universal de la Iglesia.

  1. LINEAMIENTOS GENERALES DEL PLAN PASTORAL
    • Llevar la Palabra de Dios a quienes están en las periferias existenciales y promover, desde la misericordia, una pastoral que esté al servicio de la persona, del bien común, atendiendo las necesidades de cada ser
    • Revalorizar la vida sacramental, en especial la centralidad de la Eucaristía y la oración, fomentando la participación más activa del Pueblo de Dios, encausando positivamente la religiosidad
  • Fomentar una pastoral de conjunto (integral, competente, formal y más organizada, bien articulada), con profunda orientación
  • Organizar las áreas pastorales en respuesta a las necesidades pastorales de cada Parroquia, considerando las prioridades establecidas en la Diócesis.
  • Orientar todas las áreas pastorales promoviendo la cultura
  • Asumir plenamente en nuestra diócesis las orientaciones del Trienio de la Juventud propuesta por la CEP, e incorporarlas a nuestra programación pastoral.
  • Incentivar el desarrollo de proyectos de impacto social, cultural y ambiental respondiendo a las problemáticas planteadas por la casa común.

A continuación presentamos un esquema del Plan Operativo, que propone objetivos y acciones concretas para cada lineamiento, así como la Estrategia que propone metas anuales. El total de las propuestas visualiza a toda la Diócesis.

Cada Parroquia y cada Movimiento debe enfocar en su pastoral aquellos objetivos y aquellas acciones que respondan a su necesidad, sin perder de vista las prioridades de toda la Diócesis, elaborando un Plan Pastoral Parroquial.

  1. PLAN OPERATIVO:

 

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
1.  Llevar  la  Palabra  de  Dios   a 1. Cultivar el gusto por la Palabra de Dios y que se exprese 1. Se incentivará la práctica de la Lectio
quienes   están   en   las periferias con  la   alegría  de  la   Buena  Nueva   en  todas   las áreas divina
existenciales  y  promover,  desde pastorales 2.  Promover  el  estudio  bíblico  en las
la misericordia, una pastoral que 2.    Movidos    por    el    Evangelio,    proponer    acciones familias,  escuelas  y  grupos  utilizando
esté al servicio de la persona, del impregnadas del espíritu de misericordia a la manera de todos los medios disponibles
bien     común,            atendiendo            las Cristo,   como    respuesta    a   las    necesidades   concretas 3. Se promoverá en todos los ambientes
necesidades de cada ser humano. humanas y sociales el    espíritu    de       diálogo,   tolerancia,
  3. Cultivar el dialogo y la apertura en el relacionamiento vinculación        sana,                           fraterna                           y
  entre los  agentes  de pastoral y con los  destinatarios de las constructiva.
  acciones pastorales 4.  Se desarrollará  el trabajo  en equipo
  4. Fortalecer el espíritu de servicio generoso en todas las para un servicio eficiente.
  actividades que realicemos y cultivar el sentido solidario y  
  fraterno en la comunidad  
  5. Promover la colaboración de todos  los miembros  de  la  
  pastoral     y     de     las     comunidades     para     compartir  
  responsabilidades y fatigas.  

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
2. Revalorizar la vida sacramental, 1. Desarrollar una pastoral de la acogida donde 1.  Se conformará  en  cada  Parroquia un equipo
en especial la centralidad de la todos se sientan bienvenidos, recibidos y amados de  pastoral  de  la  acogida  y  otro  de  pastoral
Eucaristía y la oración, fomentando (valorados). litúrgica  y  de  animación,  con  capacitación  y
la participación más activa del 2.    Promover     una    pastoral     litúrgica     bien actualización permanentes.
Pueblo de Dios, encausando organizada, dinámica y creativa, que pueda ser 2. Se desarrollarán estrategias que permitan la
positivamente la religiosidad educadora de la fe que se celebra. participación más activa de los niños y de sus
popular. 3. Revitalizar la animación litúrgica para que la padres en la Misa.
  vivencia de las celebraciones de los sacramentos 3.  Se  elaborará  un  material  con  orientaciones
  reflejen  la  alegría  del  encuentro  con  Cristo  y para los agentes de la pastoral de la acogida.
  lleven a la profundidad de su misterio 4.    Se    utilizará     un    material       común               con
  4.    Valorar   lo    positivo    y    genuino    de    las orientaciones  de  Liturgia  y  para  la animación
  expresiones  de  fe  de  la  religiosidad  popular (por ej. Folleto para la distribución sobre la Misa
  acompañando  el  crecimiento  en  la  verdad  del explicada).
  Evangelio 5.    Se    acompañará    a    los       fieles                       en  las
  5. Incentivar la Adoración al Santísimo manifestaciones       de      fe                                populares,                                las
  6. Revalorizar el sacramento de la reconciliación peregrinaciones,  las  misas  multitudinarias, con
  con  mejor  formación  de  la  conciencia  moral, la catequesis de los misterios o del calendario
  ofreciendo    mayores    oportunidades    para    la litúrgico   que   se   celebra.   (Por   ej.  Guiones,
  confesión. lecturas    de    reseñas,    los                párrocos           pueden
    confesar o dar pequeñas explicaciones para que
    la gente comprenda lo que celebra, etc.)
    6. Las homilías deberán ser clarificadoras, con
    catequesis   que   animen   a   los   fieles   en  sus
    expresiones   culturales,   siendo   cercanos   a la
    realidad de nuestro pueblo, valorizando su alma
    guaraní
    7. Se dará especial atención al sacramento de la
    reconciliación, estableciendo días  y horarios  de
    confesión en las parroquias y capillas.

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
3.     Fomentar     una        pastoral        de 1. Hacer conocer el PPD en toda la diócesis  para 1.   Se   conformará   un   equipo   de animación
conjunto,      integral,                     competente, aplicar lo discernido en la Asamblea. pastoral  y  misionera  a  nivel  diocesano   para
formal    y    más              organizada,              bien 2.  Definir  y  socializar  el  organigrama pastoral apoyar   la   implementación   del   PPD   en las
articulada, con profunda  orientación diocesano  a  través  de  los  Decanatos  para una parroquias.
misionera comprensión global de la actividad diocesana. 2.  Se  publicará  y  difundirá  el  organigrama
  3.    Iniciar    las    actividades    del    Centro    de pastoral diocesano
  Formación Pastoral de la Diócesis para todos  los 3.   Se   conformará   el   plantel   docente   y la
  agentes de pastoral. dirección del Centro de Formación Pastoral de
  4. Asegurar la implementación y funcionamiento la  Diócesis  y  se  diseñará  el  currículo  y   los
  de   la   pastoral   catequética,   litúrgica   y social cursos     de     formación               teológica,               bíblica,
  (Cáritas) en todas las Parroquias de la Diócesis litúrgica, etc.
  para   llegar   a   todos,   especialmente   los  más 4. Se incorporará las  nuevas  tecnologías (Tics)
  pobres. al currículo del Centro de formación pastoral
  5. Promover la conformación y funcionamiento 5. Se actualizarán las orientaciones diocesanas
  de   los  Consejos  Pastorales  y  Económicos   en para la  catequesis  de manera a  organizarlas  a
  todas   las    Parroquias    de    la    Diócesis    para nivel parroquial según estas
  testimoniar la colaboración y la transparencia  de 6.   Se   utilizará   el   material   que   la pastoral
  cada parroquia y fomentar la pastoral de auto- litúrgica prepare para las celebraciones.
  sostenimiento. 7.  Se  abrirá  en  cada  parroquia,  centros  de
  6.  Promover  el  mejoramiento  de  la  atención atención social eclesial (caritas)
  Parroquial a través de las secretarias parroquiales 8. Se dará capacitación a los miembros de los
  para  colaborar  con  el párroco  en la atención de Consejos     Parroquiales     y                   encargados       de
  los     fieles      y     orientarlos      en     cuestiones secretarias parroquiales en forma periódica.
  administrativas y pastorales.  

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
4. Organizar las  áreas  pastorales en 1. Planificar la pastoral vocacional, educación y 1.   Se   elaborará   el   organigrama   parroquial
respuesta      a      las                     necesidades pastoral social en cada parroquia conforme  a las  áreas  pastorales  existentes  y a
pastorales     de     cada                     parroquia, 2.  Releer  los  desafíos  y  las  oportunidades de ser creadas.
considerando       las                             prioridades cada lugar (mapa de la realidad parroquial)  para 2.  Cada  Parroquia  elaborará,  implementará  y
establecidas en la Diócesis. planificar una pastoral de conjunto que responda evaluará periódicamente un PP Parroquial anual
  a   las   necesidades   reales   de   los   hermanos conforme al PPD
  asumiendo las periferias de cada comunidad 3. Organizar grupos de estudio bíblico.
  3.   Promover   la   animación   bíblica   para   la 4.  Elaborar  un  cancionero  de  la  diócesis para
  formación permanente de los fieles. animar las celebraciones litúrgicas
  4. Organizar una pastoral de la música litúrgica 5.   Se   publicaran   los   horarios   de   misa   y
  y religiosa materiales para acompañar las celebraciones
  5.   Desarrollar   la   pastoral   del   turismo   y el 6.  Se  realizarán  encuentros  comunitarios para
  migrante  para  atender  las  necesidades  de  los las familias.
  fieles    que    nos    visitan,    especialmente             en 7. Se visitará las casas para la bendición de los
  Encarnación y otros centros turísticos. hogares,  visitas   a  enfermos  y  promoción   de
  6. Fomentar la conciencia del valor de la familia actividades parroquiales
  como  Iglesia  doméstica  y  acompañarla  en  su 8.  Se  formará   a  los  agentes   pastorales   que
  participación     activa     en    la     vida    de                         las trabajaran en la pastoral de la adicción
  comunidades y de las escuelas parroquiales.  
  7. Organizar una pastoral de la adicción  

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
5. Orientar todas las áreas pastorales 1.  Promover la red de pescadores y hacer conocer las actividades de la pastoral vocacional

2.  Fortalecer la OVE

3.  Dar una lectura vocacional a todas las pastorales promoviendo la realización original de la vocación laical, sacerdotal y consagrada

1. Se formaran los equipos parroquiales de
promoviendo la cultura vocacional pastoral vocacional
  2. Se promoverá el apoyo material y espiritual
  de las vocaciones
  3. Se realizaran talleres de orientación
  vocacional en los diferentes ámbitos de la
  formación cristiana
  4. Se dará mayor difusión a las actividades de
  CODELA y CONFERPAR

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
6.  Asumir   plenamente   en nuestra 1. Socializar las orientaciones del “Trienio de la 1.   Coordinar   las   actividades   parroquiales  y
diócesis    las    orientaciones                 del juventud”  para una  comprensión  más profunda diocesanas  y hacer  un calendario  que contenga
“Trienio  de  la  juventud” propuesta de la propuesta de la Conferencia episcopal. el programa del trienio de la juventud, por año y
por la CEP, e incorporarlas a nuestra 2. Conformar un equipo coordinador diocesano por Decanatos.
programación pastoral. del  “Trienio   de  la  juventud”   para  planificar 2.   Se   integrará   a   los   confirmando   en   las
  acciones  comunes, y ofrecer un cronograma  de actividades juveniles.
  actividades. 3. Se dará espacio a los jóvenes con capacidades
  3.   Elaborar   programas   parroquiales   para  el diferentes, necesidades particulares, en situación
  trienio   de   la   juventud   articulándolo   con lo de pobreza o calle.
  propuesto por la diócesis cada año y trabajar con  
  la pastoral juvenil y vocacional.  

Lineamiento Objetivos Acciones concretas
7. Incentivar el desarrollo de proyectos de impacto social, cultural y ambiental respondiendo a las problemáticas planteadas por la casa común. 1.   Continuar el desarrollo de la red LAUDATO SI de la pastoral social diocesana.

2.       Promover el trabajo cooperativo y los proyectos comunitarios en las parroquias

3.  Incorporar la educación en valores a través de acciones concretas.

1.   Cada parroquia tendrá conformado su equipo de pastoral social con un proyecto acorde a su realidad particular su parroquia

2.   Cada parroquia y escuela parroquial hará un proyecto ecológico.

  1. ESTRATEGIA

10.1     Metas anuales

Periodo Metas Responsables
Año 2016  

1.  Elaboración, del Plan Pastoral Diocesano para el quinquenio 2016-2020

 

Obispo Diocesano

Equipo Diocesano ad hoc para la elaboración del PPD

 

Año 2017

 

1.         Corrección y aprobación del Plan Pastoral Diocesano para el quinquenio 2016- 2020.

2.         Difusión del PPD en todas las parroquias a través de documentos impresos y en formato electrónico.

3.         Tener conformado y en funciones el equipo de animación pastoral y misionera diocesano y los equipos impulsores del PPD en todas las parroquias de la diócesis.

4.         Tener definido el Organigrama Pastoral Diocesano (OPD) con el manual de organización y funciones de cada área pastoral.

 

A nivel Diocesano:

  Obispo Diocesano
  Consejo Pastoral Diocesano
  Equipo de animación pastoral y
  misionera diocesano
  Decanatos
  Equipo coordinador del Trienio

  5.         Tener conformado y en funcionamiento el Centro de Formación Pastoral.

6.         Haber desarrollado al menos una capacitación para los encargados de las secretarías parroquiales en toda la diócesis.

7.         Tener conformado el equipo coordinador del “Trienio de la juventud”, que tendrá elaborado y en ejecución el programa de acciones a seguir.

8.         Haber elaborado y desarrollado los Planes Pastorales Parroquiales (PPP) anuales  en todas las parroquias.

9.         Tener conformadas las pastorales fundamentales (catequesis, liturgia y pastoral social) en todas las parroquias.

10.   Tener conformados los Consejos Pastorales y Económicos en todas las parroquias 11.Tener implementada las Pastorales de la acogida, liturgia y de animación en la

mayoría de las parroquias.

de la juventud.
 

A nivel Parroquial:

Párrocos
Consejos                                   Pastorales
Parroquiales
Año 2018 1.         Asegurar la continuidad de los procesos iniciados en el año anterior.

2.         Tener elaborados y en ejecución los PP Parroquiales para el año antes del 31 de marzo del año en curso.

3.         Asegurar la capacitación de la mayoría de los agentes pastorales de la mayoría de las parroquias de la diócesis.

4.         Evaluar resultados de la implementación del PPD y del Trienio de la juventud a nivel parroquial en el mes de octubre.

Obispo diocesano
  Equipo          diocesano                     de
  animación pastoral y misionera
  Consejo pastoral diocesano
  Decanatos
  Párrocos
  Equipo    impulsor     del                PPD
  (Parroquias)
Año 2019 1.         Asegurar la continuidad de los procesos iniciados en el año anterior.

2.         Tener elaborados y en ejecución los PP Parroquiales para el año antes del 31 de marzo del año en curso.

3.         Evaluar resultados de la implementación del PPD y del Trienio de la juventud a nivel parroquial en el mes de octubre.

Obispo
  Equipo          diocesano                     de
  animación pastoral y misionera
  Consejo pastoral diocesano
  Decanatos
  Párrocos
  Equipo    impulsor     del                PPD

    (Parroquias)
Año 2020 1.         Asegurar la continuidad de los procesos iniciados en el año anterior.

2.         Tener elaborados y en ejecución los PP Parroquiales para el año antes del 31 de marzo del año en curso.

3.         Evaluar resultados de la implementación del PPD y del Trienio de la juventud a nivel parroquial en el mes de octubre.

4.         Evaluar los resultados de la implementación del PPD a nivel Diocesano para la elaboración del próximo plan.

Obispo

Equipo          diocesano                     de animación pastoral y misionera Consejo pastoral diocesano Decanatos

Párrocos

Equipo    impulsor     del                PPD (Parroquias)

  • Recursos (mayordomía: planificación y gestión responsable de recursos)

Son los recursos que posee la diócesis, como medios para el sostenimiento de la evangelización, y que hacen a la administración, gestión  y a la transparencia en el uso de  los bienes según los criterios del Evangelio, en dependencia con el obispo.

  • Cada comunidad parroquial será puntual en la rendición anual teniendo en cuenta los siguientes elementos:
    • Propiedades dependientes del obispado
    • Bienes a nombre del obispado
    • Presupuesto
  • Se elaborará un presupuesto anual en cada parroquia que asegure la implementación del Plan Pastoral Parroquial y que contemple:
    • Egresos previstos 10.2.2.1.1. Gastos ordinarios
      • Costo de proyectos pastorales
      • Inversiones
    • Ingresos previstos 10.2.2.2.1. Ingresos ordinarios
      • Ingresos extraordinarios por objetivos
      • Donaciones previstas

  1. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Se establecen unos criterios de evaluación del presente PPD, con determinados indicadores, su forma de medición correspondiente y los responsables de evaluar, de manera a obtener datos e informaciones que sean claros, concretos y comparables, para facilitar el análisis de la gestión.

Estos indicadores corresponden a la evaluación del PPD para el nivel diocesano, pudiendo utilizarse estos y elaborarse otros que sean necesarios para el análisis puntual de los Planes Pastorales Parroquiales.

Indicadores

Indicadores Formas de medición Responsables
 

Servicios parroquiales (Pastoral litúrgica, Catequesis y Cáritas)

1.               Estadísticas de los sacramentos administrados (bautismo, primera comunión, confirmación, matrimonio)

2.      Informe de Cáritas

3.             Libro de quejas y reclamos y/o buzón de sugerencias en secretaría parroquial

4.         Encuesta de opinión (aplicada a la comunidad sobre temas  puntuales  que

–             Párroco

–             Secretaria parroquial

–             Consejo       pastoral

parroquial

–             Pastoral social

  se necesite analizar)  
 

Prioridades    pastorales del PPD

 

Informe de gestión

–             Párroco

–             Equipo del PPD

–             Consejo

parroquial

 

 

impulsor pastoral

 

 

Capacitaciones

 

1                       Relevamiento anual de datos de los agentes pastorales activos en cada parroquia.

2                       Listado de agentes pastorales parroquiales que recibieron capacitación en el Centro de Formación diocesano u otro.

–             Párroco

–             Equipo del PPD

 

 

impulsor

 

Trienio de la juventud

 

Informe de gestión

–             Párroco

–             Equipo del PPD

–             Consejo

parroquial

 

 

impulsor pastoral

 

 

  • Informes de evaluación

Cada año se elaborará un informe parroquial global que incluya todos los indicadores previstos, debidamente aplicados y medidos, a ser presentado en la asamblea parroquial, de cada decanato y diocesana respectivamente.

  1. ORACIÓN

La Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” contempla a la Santísima Virgen como la Estrella de la Nueva Evangelización (cf. EG 287-288). El estilo mariano de la evangelización es una propuesta que humaniza y al mismo tiempo arraiga en el mundo de la fe toda acción que realizamos como Iglesia.

La Madre del Redentor es la Mujer audaz, humilde y valiente, llena de ternura y de fortaleza espiritual. Su entrega al Plan de Dios marcó el inicio del nuevo tiempo. Ella inauguró el tiempo de

Cristo, de quién se hizo discípula para enseñarnos el camino. Con nuestra Madre Celestial nunca nos equivocamos en el camino de la fe.

Nuestra Diócesis lleva el nombre que recuerda el misterio de la Encarnación del Verbo, por el  Sí valiente y generoso de la Virgen de Nazaret. Queremos encomendarle a Ella el camino del nuevo PPD, para que bajo su protección se formen discípulos y misioneros fuertes y valientes, libres y auténticos, santos y consagrados.

Este nuevo paso del servicio pastoral de nuestra Iglesia Diocesana, queremos colocarlo bajo la protección de María y animarlo con su fidelidad y su ternura, para que seamos esa Iglesia acogedora y abierta, humilde y servidora, plenamente entregada al anuncio alegre y gozoso de la Buena  Nueva.

Ella, la Nueva Mujer, es la discípula orante que conserva todo en su corazón. Con confianza filial, nos dirigimos a Ella con la oración que cierra la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.

Virgen y Madre María, tú que, movida por el Espíritu, acogiste al Verbo de la vida en la profundidad de tu humilde fe, totalmente entregada al Eterno, ayúdanos a decir nuestro «sí» ante la urgencia, más imperiosa que nunca, de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús.

Tú, llena de la presencia de Cristo, llevaste la alegría a Juan el Bautista, haciéndolo exultar en el seno de su madre. Tú, estremecida de gozo, cantaste las maravillas del Señor.

Tú, que estuviste plantada ante la cruz con una fe inquebrantable y recibiste el alegre consuelo de la resurrección, recogiste a los discípulos en la espera del Espíritu para que naciera la Iglesia evangelizadora.

Consíguenos ahora un nuevo ardor de resucitados para llevar a todos el Evangelio de la vida que vence a la muerte.

Danos la santa audacia de buscar nuevos caminos para que llegue a todos el don de la belleza que no se apaga.

Tú, Virgen de la escucha y la contemplación, madre del amor, esposa de las bodas eternas, intercede por la Iglesia, de la cual eres el icono purísimo, para que ella nunca se encierre ni se detenga en su pasión por instaurar el Reino. Estrella de la nueva evangelización, ayúdanos a resplandecer en el testimonio de la comunión, del servicio, de la fe ardiente y generosa, de la justicia y el amor a los pobres, para que la alegría del Evangelio llegue hasta los confines de la tierra y ninguna periferia se prive de su luz.

Madre del Evangelio viviente, manantial de alegría para los pequeños, ruega por nosotros.

Amén. Aleluya.

  1. INVITACIÓN FINAL: Una Iglesia orante

Finalmente invito a todos los fieles a rezar diariamente por la Evangelización en nuestra Diócesis y en toda la Iglesia. Les propongo un itinerario mariano de cada día. Es una invitación, que cada uno puede aceptar libremente.

Al inicio de cada día, individualmente, invito a rezar una de estas oraciones: Bendita sea tu pureza, Oh Señora mía, Memorare (Acuérdate).

Todos los días al mediodía, ya sea individualmente, en familia o en comunidad, las oraciones marianas del Angelus en el tiempo Ordinario, en la Cuaresma, el Adviento y la Navidad, y el Regina Coeli en el tiempo de Pascua.

Al final de cada día, individualmente, las antífonas Alma Redemptoris Mater, Bajo tu amparo y Ave Regina Coelorum las podemos rezar al final de cada día.

AL INICIO DE CADA DÍA

BENDITA SEA TU PUREZA

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza.

A Ti celestial princesa, Virgen  Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía, sin tu santa bendición.

Amén.

OH SEÑORA MIA

¡Oh Señora mía!

¡Oh Madre mía!

Yo me ofrezco todo a ti,

y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día,

mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón;

en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo,

oh Madre de bondad,

guárdame, defiéndeme y utilízame, como instrumento

y posesión tuya.

Amén.

MEMORARE

Acuérdate,

¡oh piadosísima, Virgen María!, que jamás se ha oído decir

que ninguno de los que

han acudido a tu protección, implorando tu auxilio

haya sido abandonado de Ti.

Animado con esta confianza, a Ti también yo acudo,

y me atrevo a implorarte

a pesar del peso de mis pecados.

¡Oh Madre del Verbo!,

no desatiendas mis súplicas,

antes bien acógelas benignamente. Amén

AL MEDIODÍA

ANGELUS (Todo el año menos en tiempo pascual)

  1. El Ángel del Señor anunció a María,
  2. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Avemaría.
  3. He aquí la esclava del Señor.
  4. Hágase en mi según tu palabra. Avemaría.
  5. Y el Verbo se hizo carne.
  6. Y habitó entre nosotros.

Avemaría.

  1. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
  1. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el  anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

  1. Amén.

REGINA COELI (Tiempo Pascual)

  1. Alégrate, Reina del cielo; aleluya.
  2. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
  3. Ha resucitado, según predijo; aleluya.
  4. Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
  5. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
  6. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.

Oración

Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

  1. Amén.

AL FINAL DEL DÍA

ALMA REDEMPTORIS MATER (Tiempos de Adviento y Navidad)

Madre del Redentor, virgen fecunda,

puerta del cielo siempre abierta, estrella del mar,

ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse.

Ante la admiración de cielo y tierra, engendraste a tu santo Creador,

y permaneces siempre virgen. Recibe el saludo del ángel Gabriel, y ten piedad de nosotros, pecadores.

Conclusión en Adviento:

  1. El Ángel del Señor anunció a María.
  2. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

Conclusión en Navidad:

  1. Despúes del parto, Oh Virgen, permaneciste intacta.
  2. Intercede Madre de Dios por nosotros.

BAJO TU AMPAROSub tuum praesidium (Tiempo Ordinario)

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;

no deseches las oraciones que te dirigimos

en nuestras necesidades, antes bien

líbranos de todo peligro,

¡oh Virgen gloriosa y bendita! Amén.

AVE REGINA COELORUM (Tiempo de cuaresma)

Salve, Reina de los Cielos y Señora de los ángeles; salve raíz, salve puerta, que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa, entre todas la más bella; salve, agraciada doncella, ruega a Cristo por nosotros.

D: Que con el auxilio de tan dulce intercesora,

T: seamos siempre fieles en el terreno caminar. Amén

SALVE REGINA (Todo el año)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra;

Dios te salve.

A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando,

en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra,

vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

V.Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R.Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración

Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa

intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor.

R. Amén

VIRGO DEI GENITRIX (Todo el año)

Virgen Madre de Dios:

Quien no cabe en el ancho mundo

se encerró en tus entrañas hecho hombre.

A los que han nacido por la fe limpió los crímenes del mundo.

Y para ti tu virginidad permanece intacta.

A ti, Madre piadosa,

te suplica el orbe entero

que ayudes a tus siervos, Oh bendita.

Gloria inmensa sea dada al Padre y a la vez al que de ti ha nacido,

gloria también al Espíritu Santo. Amen

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