1º aniversario del fallecimiento del Padre Joaquín Kluczka (23.02.1935 – 26.02.2015)

Un día como hoy fallecía a los 80 años de edad en la ciudad de Encarnación, el Padre Joaquín Kluczka svd, ex párroco de San Roque González y responsable de la Comunidad Mboi Cae.
El P. Joaquín, tuvo una dilatada y rica labor pastoral como verbita, fueron 54 años de vida sacerdotal.
Se ordenó párroco en el año 1961 durante la fiesta de “Cristo Rey”, fue ordenado a los 26 años de edad por el Nuncio Apostólico en Alemania Cardenal Corado Bafile en el Seminario de San Agustín de la Congregación del Verbo Divino. En el año 1962 fue a Japón para estudiar el idioma y la cultura japonesa. Allí trabajó en la Pastoral hasta el año 1965. Este año fue enviado para seguir sus labores pastorales a Paraguay. Desde la Argentina cruzó en balsa a Encarnación, para luego ir directamente a la comunidad de Pirapó como Capellán de la Catedral de Encarnación, en dicho tiempo era la única parroquia de Itapúa. En dicha comunidad trabajó hasta 1969, para luego tener como destino el Seminario Mayor de la Congregación del Verbo Divino de Asunción donde trabajó hasta 1971, para posteriormente ser designado párroco de la Iglesia San Juan Bautista de Asunción, donde realizó labores pastorales hasta 1981. Del 81 al 83 trabajó en el Seminario Menor de la Congregación del Verbo Divino.
Luego de recibió como destino la parroquia San Roque González de Santa Cruz Encarnación asumió como párroco en 1989 hasta 1998 y posteriormente designado Párroco de la Parroquia “María Auxiliadora” de la localidad de María Auxiliadora distrito de Tomás Romero Pereira. En dicho lugar prestó servicios a la comunidad por espacio de 9 años. Para volver nuevamente en el año 2011 a la Parroquia San Roque González de Santa Cruz.
Recordemos su palabra que quedará guardado para siempre en ocasión a cumplir un año más de vida sacerdotal en el año 2013 “En estos 52 años de vida sacerdotal, la experiencia que nos gratifica es que en cualquier lugar encontramos gente extraordinaria y buenos colaboradores. Encontramos dinámica de los movimientos que dan impulso a los párrocos. De forma casi especial me enamoré del Movimiento Cursillo de Cristiandad. Allí veo la fuerza de la conversión como opción de vida cristiana de mucha gente. Por eso creo que es un trabajo que vale la pena y ayuda a salir de la rutina y de lo mediocre.
La Congregación del Verbo Divino es lo que yo soñaba, cuando estaba en el bachillerato, quise ser misionero. Se me ofreció la Congregación y decidí que necesito una preparación y una comunidad fuerte para que tenga sentido salir al mundo y ser misionero. El SVD me dio el ambiente, la base espiritual, el armazón de una vida religiosa, con rigores y ventajas, una comunidad donde vas, estás en casa. Descubrí que valor es, vivir en comunidad, compartir y ser feliz”.

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