MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Muchos oyen hablar de los santos y no saben lo que es un santo.
Un santo es una apacible mirada, que se posa en todos con bondad y para repartir bondad.  Es un rostro abierto, para recibir a cuantos se le acerquen.  Es unos oídos atentos siempre a escuchar la pena de los demás, los problemas de los angustiados.  Es un corazón, que se hace lágrimas con el que llora y risas con el que goza. Es una mano, que se tiende blanda y acariciadora, para brindar la ayuda, que el prójimo necesita y que no se atreve a pedir.  Un santo es un hombre, que ha sabido convertirse en un crucifijo de la voluntad de Dios.
¿Estás camino de la santidad? Ves que el camino ni es imposible, ni tan difícil, que digamos…
“Así como el que os ha llamado es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra conducta, como dice la Escritura; Seréis santos, porque santo soy Yo” (1 Pe, 1, 15-16). No basta ser bueno, con una bondad intransigente; es preciso llegar a ser santo: es decir, un fiel cumplidor de la voluntad del Padre celestial y esto, por amor.

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