MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

No es posible que todos te acepten; mientras unos aplaudían nuestras obras, otros las rechazarán. Si eres bueno, los que no lo son te rechazarán; y si eres como ellos, te rechazará Dios; si eres justo, serás perseguido por los injustos; pero si eres injusto, los justos sufrirán por ti. Si te muestras soberbio y altivo, los humildes no podrán aplaudirte; aunque, si eres humilde, te verás despreciado por los soberbios. Si te preocupas por los demás, los egoístas se reirán de ti y te tildarán de loco y, si dejas que el egoísmo invada tu vida, los que sufren  esperarán tu ayuda inútilmente.
Debes elegir lo que prefieres para tu vida: ser aceptado por los malos, por los soberbios y egoístas, o ser como los buenos, como los humildes, como los que se sacrifican por los demás.
Y en el último término, así estas así estás eligiendo si quieres ser rechazado por Dios, o ser aceptado por Él.
Ni a Cristo mismo lo aceptaron todos; y como los discípulos no pueden ser de distinta condición que el Maestro, los cristianos debemos estar dispuestos a ser rechazados por el mundo y los mundanos. “Serán odiados por todos a causa de mi Nombre; pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas” (Lc 21, 17-19).

 

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