Carta de Cuaresma-Año de la Misericordia 2016

Señor Jesucristo, tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que Quien te ve, lo ve también a Él. Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación”. (De la oración del Jubileo De la Misericordia.)

Queridos sacerdotes, consagrados y fieles de nuestra Diócesis de Encarnación:
Con el tiempo de Cuaresma que ha iniciado, volvemos a buscar el rostro de Cristo. Ese rostro sale a nuestro encuentro en cada hermano, y quiere reflejar se en nuestra propia faz. La Cuaresma nos invita a volver la Mirada hacia el Señor, que nos pastorea y nos ofrece salud, vida, perdón, salvación. En el encuentro con Jesús renovamos nuestra fe y nuestro compromiso de amor con los demás.
El Jubileo de la Misericordia enmarca este año y nos invita a poner en el centro esa compasión en acción, siguiendo el ejemplo dado por el mismo Cristo. El nos recuerda en Mateo 25, 31-46, que en las obras de misericordia es donde nos encontramos con Él: “ porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver.”
Dios es amor misericordioso. El subsidio de los Encuentros Comunitarios de Cuaresma 2016 toma las obras de misericordia como eje vertebral de las meditaciones. Así insiste el Santo Padre en la Bula Misericordiae Vultus invitándonos a vivir este tiempo de cuaresma en el espíritu del jubileo, como toda cuaresma. Las indulgencias del año jubilar serán dadas especialmente a quienes sean misericordiosos con el prójimo, como declara en la carta del Santo Padre a Monseñor Fisichella de l1 de septiembre de 2015:
“Cada vez que un fiel viva personalmente una o más de estas obras obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar. De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad.”
La misericordia es el corazón del Padre abierto a nosotros que quiere abrir nuestro corazón hacia Él y hacia los demás. La Pastoral Social de nuestra diócesis quiere seguir creciendo para poder servir mejor a las necesidades de nuestros hermanos. Queremos abrir más grande el corazón. Por eso los invito a:

1. Fortalecer la Pastoral Social.
“La primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo. De este amor, que llega hasta el perdón y al don de sí, la Iglesia se hace sierva y mediadora ante los hombres. Por tanto, donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la Misericordia del Padre. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, donde quiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia.” Misericordiae Vultus 12.
Como primer paso queremos promover una Pastoral Social que funcione como una red, cercana a la realidad de cada parroquia, atenta a la vida de su entorno. Siguiendo la reflexión de nuestra Asamblea Diocesana 2015 queremos sensibilizarnos en el contacto con las diferentes situaciones que afectan a nuestra Diócesis y proponer respuestas y acciones. Para eso necesitamos nuevos protagonistas y servidores, y esbozar un mapa de nuestra realidad social. Cada parroquia necesita un representante para conformar la “Red de canal y diocesana de Pastoral Social. ” Trabajar en red y con espíritu es exigente. Por eso sugiero tener en cuenta estos criterios para elegir al representante: a) Una persona que tenga empatía con los fieles, abierta a las personas en sus realidades, b) preferentemente laico que participe con fe de la vida de la Iglesia y pueda dedicar parte de su tiempo colaborando generosamente, c) varón o mujer entre 25 y 40 años para que sea cercano a las nuevas generaciones, comprensivo con las mayores y tenga la plasticidad para integrar nuevas formas de servicio, d) que sea optimista, con espíritu positivo para sostenerse y sostener en la esperanza, e) con capacidad de liderazgo para convocar, integrar, fijar metas, trabajar en equipo, f) que manifieste signos de una vocación de servicio alegre y desinteresado, g) que esté abierta a nuevas experiencias y desafíos de la Iglesia. Tenemos tiempo de elegir ese representante hasta el primer encuentro de la Red el sábado 2 de abril de 8 a11 en el Salón del Laico del Obispado. Este representante debe ser presentado por su Cura Párroco.

2. “24 horas por el Señor” y peregrinación.
“La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia. La credibilidad dela Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo.” Misericordiae Vultus 10.
En este espíritu invito a todas las parroquias a vivir la iniciativa “24 horas para el Señor” del viernes al sábado de la cuarta semana de cuaresma. Que esta jornada se centre en la oración por las necesidades de los fieles, de nuestras periferias, a lo largo de todo el día. Que se ofrezca asimismo la confesión para acercar con amor a muchos al corazón de Cristo Pastor Misericordioso. También motivemos a los fieles a una conversión sincera y promovamos la peregrinación a Itacuá y a la Catedral para recibir allí las indulgencias.

3. Realizar una buena Campaña de Cuaresma, motivando el aporte solidario de todos.
“En este Año Santo, podremos realizar la experiencia de abrir el corazón a cuantos viven en las más contradictorias periferias existencial es, que con frecuencia el mundo moderno dramáticamente crea. ¡Cuántas situaciones de precariedad y sufrimiento existen en el mundo hoy! Cuántas heridas sellan la carne de muchos que no tienen voz porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de la indiferencia de los pueblos ricos. En este Jubileo la Iglesia será llamada a curar aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad y la debida atención. No caigamos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos, y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el egoísmo.” Misericordiae Vultus 15
Cada pequeño aporte suma. La nueva Red necesitará recursos. El Señor proveerá sin duda y lo hará con la generosidad de sus fieles. La distribución de lo recaudado mantendrá la costumbre de50% para la Parroquia y 50% para entregar en la Diócesis. Este porcentaje diocesano será nuevamente compartido entre la Pastoral Social vigente con su presupuesto, la Red y la Pastoral Social Nacional.
Deseo a todos una bendecida Cuaresma. Que nuestra fe se renueve en experiencia de la Misericordia de Dios sin límites, y se haga solidaria con los hermanos. Así el Señor nos dirá con ternura:” ¡Vengan benditos de mi Padre!
Mateo 25,34

+Francisco Javier Pistilli Scorzara
Obispo de Encarnación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *