Confirmación en la Catedral de Encarnación

Tras una hermosa y emotiva ceremonia, 83 jóvenes catequizados recibieron el Sacramento de la Confirmación en la Catedral “Nuestra Señora de la Santísima Encarnación”, llevado a cabo el sábado 1 de noviembre a las 19:30 hs., ceremonia que fue presidida por el Monseñor Ignacio Gogorza Izaguirre, obispo de la Diócesis de Encarnación, concelebrado por el párroco del lugar P. Gilberto Penayo.
El Monseñor Gogorza, agradeció a los jóvenes, así como a los padres, padrinos y madrinas, por estar presentes para el Sacramento de la Confirmación, porque implica vivir la Renovación de la fe, para luego salir fortalecidos como comunidad y familia cristiana.
En otro momento particular expresó “Me dirijo especialmente a ustedes jóvenes, pues son ustedes los que asumen el compromiso de encarar su vida como seguidores, discípulos y discípulas del Señor. Ustedes han cumplido con su misión y hoy son ustedes los que asumen la responsabilidad ante el Señor, diciéndole quiero seguir tus pasos, quiero tenerte en mi vida como modelo de vida, es a Jesús a quien estamos diciendo. El Señor nos hace la pregunta si quieren seguirlo a Él y ustedes, cada uno personalmente, le están respondiendo ‘Sí quiero’. Y para asumir ese compromiso, hay que conocer a la persona, en este caso, hay que conocer a Jesús, el hijo de Dios hecho hombre y que murió por nosotros en la Cruz. Tenemos que descubrirlo personalmente, cómo es esa persona, qué pretende de mí  esa persona a quien le llamo, ese encuentro es fundamental. Si queremos comprometernos de verdad, debemos tener ese encuentro personal con Jesús, y conocer sus pensamientos, sus sentimientos, conociéndolo y siguiéndolo puedo ser feliz. No se olviden de ese primer encuentro personal con el Señor, téngalo presente. Acuérdense, no hay compromiso verdadero si no hay, amor. Jesús nos pide hacia su persona, pues Él, nos ama profundamente y te llama hoy, porque te ama. El cristiano que ha encontrado ese amor de Cristo, manifiesta a los demás cristianos, su alegría de vivir, en todas las situaciones buenas o malas que se le presenten en la vida, porque tenemos esa paz del Señor. La alegría de vivir, implica mostrarse como persona cristiana respetada, respetando a todos.  Mantengo la alegría y la paz ante las dificultades, superándolas, porque tengo a alguien quien me ayuda, y es Jesús. Él siempre dice cuenta conmigo, estaré siempre con ustedes. Lo importante es, que lo tengamos en cuenta. No dejen de orar, no dejen la Eucaristía, porque allí Jesús está presente, nos alimenta y nos fortalece.”
En otro pasaje de su mensaje a los jóvenes confirmandos, el Sr. Obispo resaltó que en el momento de impartir el Sacramento de la Confirmación los confirmandos están abriendo su corazón para recibir el Don del Espíritu Santo, “ en ese momento le decimos, entra en mi corazón y para así unidos al Espíritu, se sientan renovados y renovadas íntegramente, ser nuevas personas, llenas de Espíritu Santo y salgan felices por estar íntimamente con Dios y tener en su corazón ese espíritu. Que todos hoy salgan renovados espiritualmente y así fortalecernos como comunidad cristiana y ser signos de la presencia de Cristo en medio de este mundo.” 
Luego de la ceremonia del Sacramento de la Confirmación, el P. Gilberto Penayo, agradeció a todos por la culminación de la ceremonia, y muy en particular, felicitó y reconoció la labor de todos los catequistas que trabajaron denodadamente durante dos años, para la formación espiritual y personal de cada uno de los confirmandos.
Finalmente el Monseñor Ignacio Gogorza, entregó los certificados de Confirmación a los jóvenes.
La Ceremonia fue un motivo de alegría porque los jóvenes de la comunidad dieron un paso importante en su vida cristiana, al recibir el mismo Espíritu que descendió por primera vez sobre los Apóstoles, hoy ese mismo Espíritu llegó como fuerza vivificadora para confirmar el don que recibieron en el Bautismo. Estos jóvenes asumen el compromiso de seguir a Jesucristo, a participar de la vida de la comunidad y realizar acciones a favor de los hermanos. Que así sea.

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