El Mons. Ignacio Gogorza realizó una emotiva misa para despedir al P. Balbino Leguizamón (+)

En la Parroquia “Sagrado Corazón de Jesús” a las 17:00 hs., del domingo 15 de febrero el Monseñor Ignacio Gogorza Izaguirre, realizó una misa de cuerpo presente concelebrada por los presbíteros de la Diócesis de Encarnación, para despedir al P. Balbino Leguizamón Maciel, quien falleciera repentinamente en la mañana del 15 de febrero, luego de dar la comunión tras la misa matinal que realizara en la Capilla Santa Isabel del Barrio Chaipe de Encarnación.
La Iglesia, se vio colmada de fieles y de miembros de movimientos de la Diócesis para despedir al Padre, para despedir al director de las Obras Misionales Pontificias y Decano del Decanato Encarnación, un hombre íntegro, misionero de alma e incansable trabajador pastoral. Murió de la forma más dulce, entregando su vida en el altar, luego de entregar el Cuerpo de Cristo a sus fieles, luego de guardar personalmente las hostias en el Sagrario y en el momento de meditar con Dios, fue llamado por el Señor para compartir su gloria. Este momento fue recordado y resaltado por el Monseñor Ignacio Gogorza, la forma y el momento de cómo partió el P. Balbino en la Casa del Señor.
“En este momento me surgen sentimientos  muy fuertes como Obispo, como sacerdote y como hermano de este hombre que ha ido junto al Señor. Un  sentimiento de severo dolor que lo comparto con todos ustedes, por alguien muy querido que se nos ha ido de nuestro lado. Dolor porque existe un amor verdadero hacia el Padre Balbino. Deja un vacío en cada uno que compartimos con él la vida, la parroquia, la Diócesis, la familia.”
Destacó en su homilía, que la muerte no es el final de la persona humana, sino el comienzo de una nueva vida, que se inicia junto con el Señor resucitado, para que junto con Él pueda disfrutar de la gloria del Padre.

“Quiso hacerse sacerdote, entregado al Señor,  viviendo su consagración sirviendo a las personas y entregándoles amor. Se entregó de lleno a aquellas personas que la necesitaban y a todos quienes lo conocimos, sabíamos del corazón que tenía, cómo acogía, atendía y cómo llegaba a todos y a cada una de las personas que estaba necesitada.”  
En el punto solemne de la Eucaristía volvió a reiterar a los fieles “Hoy el Señor le pidió al Padre Balbino su última Misa y terminó esa misa entregándose él mismo al Señor. Dios quiso recibirlo en un momento precioso de su vida. Cristo lo ha acogido y su ofrenda es una ofrenda para todos nosotros. El Padre Balbino hoy nos dice desde la eternidad, no lloren por mi, viví para esto, anuncié siempre esta palabra de esperanza, entregué mi vida porque creí en Cristo Resucitado, seguiré orando por ustedes y acompañándoles en lo que necesitan. Querida Mamá del Padre Balbino, tenga la alegría de haber dado un hijo a Dios y un hijo como sacerdote, y le entregue su primer hijo a Dios, para que lo reciba definitivamente en la eternidad. A los familiares tengan fortaleza y esperanza, él no los  abandonará. Pidamos por nuestro Padre Balbino que el Señor lo reciba en su gloria, que descanse en paz”.
Finalmente el Monseñor Gogorza, entregó a familiares y fieles las sentidas condolencias y oraciones del Mons. Francisco Javier Pistilli, nuevo Obispo de la Diócesis de Encarnación, quien se encuentra en Buenos Aires, Argentina ultimando su fin de misión como Superior Regional del Instituto Secular de los Padres de Schoestatt.

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