En la fecha la Diócesis de Encarnación cumple 24 años de vida.

Un día como hoy pero de 1990 la Prelatura de Encarnación se erige a Diócesis por la Bula “Crevisse iam Ssimae Incarnationis” del Papa Juan Pablo II, Bula que fue ejecutada el 12 de agosto de 1990 por el Nuncio Apostólico Monseñor Jorge Zur.
Actualmente el Obispo de la Diócesis de Encarnación es encabezado por el Mons. Ignacio Gogorza Izaguirre, su auxilia Mons. Claudio Silvero; Vicario General P. Gilberto Penayo; Vicario Pastoral P. Adolfo Benítez y Secretario Canciller P.Nelson Allende.

Breve historial de la Diócesis de Encarnación
Pío XII, por Bula Dum in sano del 21 de enero de 1957, crea la Prelatura Nullius de Encarnación y Alto Paraná, siendo Monseñor Luis Punzolo Nuncio Apostólico en el Paraguay. El 25 de marzo de 1968 se desmembró de Encarnación la nueva Prelatura del Alto Paraná (hoy Obispado de Ciudad del Este). Por Bula Crevisse iam del 19 de abril de 1990, el Papa Juan Pablo II eleva la Prelatura de Encarnación a Diócesis.
El primer Prelado Ordinario de esta nueva jurisdicción eclesiástica fue Monseñor Juan Wiesen, de la Congregación del Verbo Divino, fue el segundo Pastor de la Prelatura.
Desde 1987 Monseñor Jorge Livieres Banks, presidió la Diócesis, para luego el 19 de abril de 1990 ser nombrado primer Obispo Diocesano de Encarnación, por la mencionada Bula Papal. Límites de la Diócesis
La Diócesis de Encarnación comprende el VII Departamento de Itapúa, cuyos límites civiles adopta. Una cadena de pequeños cerros y un sinnúmero de afluentes de los ríos Paraná y Tebicuary hacen de esta jurisdicción eclesiástica una región de inmensos bosques y yerbales que hoy ha dado lugar a una actividad agrícola moderna y muy intensa que, si bien ha hecho de Itapúa el “Granero del País”, ha provocado también grandes movimientos migratorios y una mala distribución de la tierra en detrimento de indígenas y campesinos. Las producciones principales son sin duda la soja, el trigo y el algodón.
La elaboración de la yerba mate y la madera son también muy importantes. Se cultiva, además, arroz, tung, maíz, mandioca, tabaco, etc. Cuenta con una importante y creciente red de silos, molinos arroceros, harineros, aceiteros, yerbateros y modernas instalaciones para la industrialización de la madera.
La población dejó de estar concentrada en la zona de Encarnación, la antigua Itapúa, a lo largo de la vía del Ferrocarril Nacional, para ir adentrándose en las antiguas selvas, volteándolas y quemándolas, con políticas no siempre inteligentes e impelidos por los afanes de la agroindustria. Se ha visto así la creación acelerada de numerosas colonias y nuevos distritos densamente poblados y la merma poblacional de antiguos centros urbanos. En estos últimos años se experimenta una huida de gente del sector rural a los centros urbanos, especialmente a Encarnación, Asunción y a la República Argentina. Cuatro importantes reducciones jesuíticas se hallan asentadas dentro de esta Diócesis: Santísima Trinidad, Jesús de Tavarangue, San Cosme y Damián, y Santísima Encarnación de Itapúa, hoy capital departamental y ciudad episcopal. La misma fue fundada por San Roque González de Santa Cruz en 1615. El 18 de mayo de 1988 recibió la visita del Papa Juan Pablo II.

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