Escudo episcopal del Monseñor Francisco Javier Pistilli Scorzara

El Escudo del Monseñor Francisco Javier Pistilli Scorzara, siguiendo la tradición heráldica eclesiástica, adopta la forma de “cáliz” y en interior contiene símbolos relacionados con sus ideales de vida y con su espiritualidad.
El campo del escudo es de color azul, lo cual recuerda el escudo del Papa Francisco, quien lo ha llamado al ministerio episcopal confiándolo el cuido pastoral de la diócesis de la Santísima Encarnación.
En el centro del escudo, como símbolo principal, aparece un árbol de follaje verde con frutos sobre un monte. Esta imagen recuerda al jardín que Dios plantó en Edén para colocar allí al hombre que había creado (Gn 2,8); así mismo el árbol ilustrado es el árbol de la vida (Gn 3,22) que Jesucristo lo hace accesible a todos los hombres en el árbol de la cruz: “Esta es la cruz que nuestra fe, el más noble de los árboles; ningún bosque produjo otro igual en ramas, flores y frutos. “La referencia al jardín de Edén lleva también a pensar en el anhelo de la tierra sin mal de los indígenas guaraníes.
El monte recuerda al monte Sión (Hb 12, 22,24), ideal sacerdotal de la Comunidad de los Padres de Schoenstatt, de la cual proviene Monseñor Francisco Javier.

Destaca en el escudo a la derecho de quien lo observa, la radiante estrella blanca, la cual representa a la Santísima Virgen María, Estrella de la Nueva Evangelización. En la Alianza de Amor con María, Monseñor Francisco Javier ha encontrado su vocación de vida y a imitación de Ella, ha aprendido a decir “si” a los siempre sorprendentes designios de Dios (cf. Luc. 1,38). La estrella es también aquella que los magos de Oriente siguieron para encontrar a Jesús (cf Mt 2,2), los cuales, al verla “se llenaron de alegría” (Mt 2,10), Así, en su forma la estrella refiere a la estrella de Belén y con ello hace presente la Navidad y el Misterio de la Encarnación del Verbo de Dios.
Finalmente desde el árbol de la vida emana luz blanca que insinúa una cruz. En el eje vertical de esta cruz luminosa aparecen representados el lugar de origen espiritual y la experiencia existencial de Monseñor Francisco Javier: el Digitus Paternaedexterae, el dígito de la diestra del Padre, el Espíritu Santo; que representa la cercanía de Dios, su amor personal que toca la vida humana, la elige, la sana y la transforma. El Santuario, lugar de gracias y de presencia de María es el hogar espiritual del Monseñor Francisco Javier. En el eje horizontal aparece una Corona que invita a la confianza en María, Reina de los Apóstoles; y una Cruz que simboliza la infancia espiritual, la entrega filial a Dios Padre. Estos elementos provienen de la espiritualidad del Movimiento Apostólico de Schoenstatt.
En torno al escudo aparecen los símbolos heráldicos propios de un obispo; el galero verde con seis borlas a cada lado y la cruz episcopal con las cinco llagas de Jesucristo. En la base del escudo aparece el pergamino con el lema del obispo: “Alégrense”.

 

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