LA SEMANA SANTA

Esta semana nos prepara a la celebración de la Pascua invitándonos a contemplar e interiorizar los últimos momentos de la vida terrena de Jesús.
•En el Jueves Santo, se celebra la Cena Pascual haciendo el memorial de Jesús que nos donó el ‘mandamiento del amor’, la ‘Eucaristía’ (signo de su entrega total) y el ‘sacerdocio ministerial’ para servicio de la comunidad cristiana.
La Última Cena: El Evangelio nos menciona que Jesucristo pidió a sus discípulos que prepararan todo lo necesario para celebrar la cena de la Pascua. Esa cena conmemoraba la libertad que Dios había dado a los judíos cuando eran esclavos en Egipto, en tiempo de Moisés.  De hecho la palabra pascua (pesáh, en hebreo) significa “paso”. El paso de la esclavitud a la Libertad. Dios mismo le había pedido a Moisés que cada familia sacrificara un cordero sin defecto y que lo comieran asado, junto con pan sin levadura. Después de esa cena Él les daría la libertad. Y así fue. Por eso cada año, el pueblo celebraba su independencia, la pascua, con una cena ritual. Jesús celebró esta cena de pascua en Jerusalén, en compañía de sus discípulos, en un piso alto, es decir, en un primer piso, en un salón que hoy conocemos con el nombre de “Cenáculo”.
Lavatorio de los Pies: Puesto que el calzado de la gente de aquel tiempo era generalmente la sandalia, era costumbre entre los judíos ofrecer a los invitados a una comida, una jofaina con agua para que refrescaran y purificaran sus pies. Esto trabajo lo hacía uno de los sirvientes de la casa y nunca el anfitrión.  Jesús, decide dar una enseñanza a sus discípulos y toma el puesto del sirviente. Se levanta de la mesa y les lava los pies a sus discípulos enseñándoles así que el que quiera ser el mayor, se convierta en el servidor. También les hablará del mandamiento nuevo: “Amarse los unos a los otros. En la intimidad de la Ultima Cena, pocas horas antes de su muerte Jesús quiso entregarles la vida a sus discípulos en el Pan (ázimo) y en el Vino, así celebró por primera vez la Santa Misa y les dio el mandato de que siempre hicieran eso en memoria suya. El mismo tomó el lugar del cordero que debía ser sacrificado para celebrar la Pascua al entregar su cuerpo en la cruz. Nosotros somos discípulos suyos y celebramos lo que pidió: Hacer eso en memoria suya.

Hoy celebramos el gran regalo que Cristo nos dejó: su Cuerpo y su Sangre entregados por nosotros en la Eucaristía.
Cristo da una misión especial a sus discípulos: celebrar en memoria suya, podemos decir que en ese momento les da el don del sacerdocio.
Día del Sacerdocio: El jueves santo es el Día del sacerdocio, se celebra la institución del Sacramento del Sacerdocio.
Es también el Día de la Eucaristía, en la que debemos participar comulgando y dando gracias a Dios por el Pan y el Vino consagrados. Por las razones anteriores, el jueves santo es día de fiesta. No es día de ayuno, ni de abstinencia.
Después de la Última Cena: Después de la Última Cena, Judas Iscariote salió del Cenáculo con la intención de decirle a los enemigos de Jesús cómo podrían encontrarlo. Les indicó el lugar y la señal. Los judíos supieron que encontrarían a Cristo en el Huerto de los Olivos y que Judas lo saludaría con un beso (saludo común entre los judíos) para que pudieran reconocerlo en la oscuridad. Jesús también del Cenáculo seguido por sus discípulos. Se dirigieron al Huerto de Getsemaní, en el Monte de los Olivos. Aquel era un lugar tranquilo y solitario donde Jesús podría hacer oración.
Jesús invitó a tres de sus discípulos para que oraran cerca de él: Pedro, Santiago y Juan. Pero ellos y todos los discípulos se dejaron dominar por el sueño dejando a Jesús solo. Jesús experimentó un gran miedo. En su oración pidió a Dios Padre que, si le era posible, hiciera a un lado ese trago amargo, ese paso difícil. Pero, también oro diciendo que si eran necesarias su pasión y muerte, él aceptaba que se cumpliera la voluntad de Dios. Oculto por la oscuridad de la noche, llegó Judas haciéndose acompañar de la guardia del Sanedrín (Autoridad máxima de los judíos). Para cumplir con la señal convenida, saludó a Jesús con un beso en la mejilla. La guardia reconoció a Jesús y lo llevó a la casa de Anás (yerno de Caifás), después a la de Caifás (sumo sacerdote). Para Jesús fue una noche llena de interrogatorios, ofensas y golpeas. Después del amanecer, el viernes por la mañana, las autoridades judías presentaron a Jesús ante el procurador Poncio Pilato, representante de Roma en Jerusalén.
•Misa del Santo Crisma o Bendición de los Óleos: Por la mañana todos los sacerdotes del mundo se reúnen en torno a su propio Obispo y celebran juntos la Santa Misa. En Roma, los sacerdotes presentes de diversas partes del mundo se reúnen en torno al Papa. En el día del sacerdocio, el Papa suele dirigir un mensaje especial a todos los sacerdotes para que renueven sus promesas y compromisos sacerdotales ante su obispo. Los laicos acuden en gran número para apoyar y felicitar a sus sacerdotes. En este contexto sacerdotal, el Obispo bendice y consagra los santos óleos.

Los Santos Óleos: Como su nombre lo indica, los llamados santos óleos (del latín: óleo= aceite), se preparan y bendicen con aceite extrapuro de oliva y algunas otras esencias. Estos tres aceites se utilizan en todas las parroquias para administrar algunos sacramentos.

Santo Crisma: Se prepara mezclando el óleo con bálsamo o alguna otra esencia aromática, para obtener una fragancia especial.
Misa de la Cena del Señor (Lavatorio de los Pies), la Institución de la Eucaristía: Siguiendo el mandato de Jesucristo, la liturgia exige que todos los sacerdotes celebren, la Misa de la Institución de la Eucaristía. En ella el obispo, rector, párroco, administrador parroquial o capellán deberá realizar el lavatorio de los pies. Este gesto de servicio y humildad es otra manera de renovar su compromiso sacerdotal ante la comunidad. Es un signo, más que una representación teatral. Por ello, no es necesario ni obligatorio que sean doce hombres vestidos de apóstoles quienes se presenten para el lavatorio. Pueden ser niños, mujeres, jóvenes o ancianos. Lo importante es que ese acto exprese el servicio que el sacerdote presta a su comunidad. Por cuestiones de tiempo y para no alargar demasiado el rito, generalmente se lava sólo el pie derecho. Después de la celebración de la Misa, se realiza la procesión con el Santísimo Sacramento. Posteriormente se depositan en un lugar especial, llamado popularmente “Monumento”. Este se adorna con especial esmero y cuidado para que los creyentes puedan orar y dar gracias a Dios por el sacramento de la Eucaristía en el que Cristo está presente. Los “Monumentos” suelen tener mayor número de flores y velas que en tiempos ordinarios. Como todas las iglesias ponen su “Monumento”, los fieles hacen diversos recorridos para visitarlos. No sólo admirar los ornatos, sino sobre todo, para poder obtener la indulgencia por la llamada: Visita de las 7 casas.
•En el Viernes Santo, adora a su Señor muerto en la Cruz por la redención del mundo. Y canta a la Cruz, signo y emblema de nuestro Dios crucificado.
Primer día del Triduo Pascual “En la Pasión y Muerte del Señor” (Día de Ayuno y Abstinencia). Se llama triduo pascual a los tres días formados por viernes, sábado y domingo.
Por la mañana del viernes de la Semana Santa, se realizó el juicio de Cristo. Los jefes del pueblo lo presentaron a Pilato, y éste, después de mandarlo azotar, lo condenó a morir crucificado. Después de caminar por la “Calle de la amargura”, Jesús salió de la Ciudad y llegó hasta el monte llamado Gólgota, Gabattá, Monte de la Calavera o Calvario, llamado así por ser lugar de suplicio y porque muchos restos de sacrificados quedaban allí. Jesús fue crucificado hacia las 12 del día y permaneció en el suplicio hasta las 3 de la tarde, hora en que murió.
José de Arimatea hizo los trámites para obtener el permiso de bajar el cuerpo de Jesús. Con la ayuda de Nicodemo, el apóstol San Juan y algunas otras personas cercanas condujeron al sepulcro, un poco antes del atardecer, el cuerpo de Cristo. Según las normas judías de la Pascua, estaba prohibido “trabajar” el viernes cuando el sol se ocultaba y daba inicio el sábado, día santo para los judíos. Por esta razón las santas mujeres (María la madre de Cristo, María la de Cleofás, María Magdalena y las otras mujeres que les acompañaban) no tuvieron tiempo para embalsamar el cuerpo de Jesús. Tuvieron que esperar hasta las primeras horas del domingo para regresar con los bálsamos de mirra al sepulcro.
Hoy nos unimos a Cristo que muere por nosotros en la Cruz. Es día de oración, reflexión y transformación. Es día de ayuno, abstinencia y el único día en que no se celebra Misa porque laIglesia está de luto.
Desde tiempos remotos la iglesia ha invitado a los cristianos a guardar abstinencia todos los viernes del año, especialmente los de cuaresma, para recordar siempre el sacrificio de Cristo.
El Vía Crucis: Para acompañar espiritualmente a Cristo, es la práctica piadosa del Vía Crucis (Camino de la Cruz).
Camino señalado con diversas estaciones o paradas marcadas con cruces o altares, que se recorre como devoción rezando en cada una de ellas en memoria de los pasos que dio Jesucristo hacia el Calvario. El Vía Crucis es sobre todo un itinerario espiritual, interior, se apoya en las estaciones, que en un inicio se marcaron solo con cruces o altares, pero posteriormente su representación plástica se ha ido desarrollando incluso hasta nuestros días en que las podemos encontrar en el interior de las iglesias.
Esta práctica se realiza el Viernes Santo y tiene 14 estaciones:1ª Jesús es condenado a Muerte; 2ª Jesús es cargado con la Cruz; 3ª Jesús cae por primera vez; 4ª Jesús encuentra su Madre en la calle de la amargura; 5ª Simón Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz; 6ª La Verónica enjuga el rostro de Jesús; 7ª Jesús cae por segunda vez; 8ª Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén; 9ª Jesús cae por tercera vez; 10ª Jesús es despojado de sus vestiduras; 11ª Jesús es clavado en la cruz; 12ª Jesús muere en la cruz; 13ª Jesús es bajado de la cruz; 14ª Jesús es llevado al sepulcro; (Actualmente se sugiere una 15ª estación en tiempo de Pascua: La Resurrección de Cristo)
La Celebración de la Pasión del Señor: La Celebración del viernes santo no es una Misa, aunque si se da en ella la comunión. La celebración está compuesta de las siguientes partes: Celebración de la Palabra, con la lectura de la Pasión según San Juan; Oración por todo el Mundo; Adoración de la Cruz; Comunión.

•En el Sábado Santo, Segundo Día del Triduo Pascual “Junto al Sepulcro del Señor”: la liturgia nos invita a vivir todo el día en silencio junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión, su muerte y sepultura, hasta que llegue la solemne Vigilia nocturna y celebremos su Resurrección y, así, se inauguren las alegrías de la Pascua.
Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, el santo sepulcro, y los soldados romanos que lo custodiaban, fueron testigo de la resurrección de Cristo.
Así Cristo celebra una Pascua Nueva, no ya la antigua que era el paso de la esclavitud a la libertad, sino el paso de la muerte a la Vida Eterna.
En las primeras horas del domingo las santas mujeres fueron al sepulcro para embalsamar el cuerpo de Cristo pero no lo encontraron. Más tarde, ellas y los discípulos vieron a Cristo resucitado. Cristo había vencido a la muerte: ¡Si vivimos con Cristo, resucitaremos con El!
Actualmente, durante la mañana y tarde no se puede celebrar Misa. La Sagrada Comunión sólo se puede dar viático. No se concede celebrar el Matrimonio, ni administrar otros sacramentos, a excepción de la Penitencia y la Unción de los Enfermos.
Aunque la celebración de la Pascua de Resurrección debería realizarse en las primeras horas del domingo, también puede realizarse desde el sábado por la noche para culminar en los primeros momentos del domingo.
Durante la celebración se tienen más lecturas bíblicas que lo común, con el fin de que todos los cristianos recuerden las promesas realizadas por Dios y cumplidas totalmente.
Las lecturas hacen referencia a la Pascua o Paso (Pesáh) en diversas etapas.
1. Paso de la Nada a la Creación; 2. Paso del Politeísmo al Monoteísmo con la fe de Abrahám; 3. Paso de la Esclavitud a la Libertad; 4. Paso del Pecado a la vida de Gracia; 5. Paso de la Muerte a la Resurrección

•Domingo de Pascua: Pascua de la Resurrección del Señor: Tercer Día del Triduo Pascual. Se celebra con alegría la Resurrección de Cristo.
Durante todo el tiempo Pascual, que dura 50 días, los ornamentos son blancos.
En este tiempo se puede cambiar al acto penitencial del inicio de la Misa por la aspersión con agua, en alusión al bautismo que nos une a la Resurrección de Cristo

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