MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Insisto en que debemos mirar a Dios, no sobre las nubes, sino a nuestro lado, en el hermano que sufre, en el que goza, en el niño y el anciano, en el sano y el enfermo. Lee la canción que te lo recuerda gráficamente:  “Señor, creí ver te, pidiendo limosna, cubierto de harapos, ganándote el pan, vivir en las villas, comer malamente, postrado en un lecho de pobre hospital.
Señor, creí verte cobrando facturas, y allá en la oficina ganándote el pan, curar al enfermo, hacer de maestro, barrer plazas y calles de nuestra ciudad.  Señor, creí verte pescando en el río, jugando en la cancha, ganándote  el pan; bajar a la mina, subir al andamio, guiar autobuses y luego volar.  Señor, ¿eras Tú? Dime la verdad,”
“A Cristo amáis sin haberle visto; en quien creéis, aunque de momento no le veáis rebosando de alegría inefable y gloriosa y alcanzáis la meta de vuestra fe: la salvación de las almas” (1 Pe, 1, 8-9). ¡Es tan fácil ver a Dios en los hermanos, gozar de Dios en los hermanos, servir a Dios en los hermanos salvar a los hermanos para Dios!

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