MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Quien más, quien menos, todos queremos ser mejores de lo que somos y aún, en cierta medida, nos esforzamos en serlo. Sin embargo, no siempre conseguimos lo que pretendemos; ¿a qué se deberá tal ineficiencia? Es que, para ser buenos, queremos hacer más, y no… hacerlo mejor. Sin embargo, más que pretender hacer, trabajar, actuar, etc., deberíamos fijarnos en los adverbios: plenamente, cuidadosamente, más perfectamente.
No es pues, cuestión de verbos, sino de adverbios. No es cuestión de más, sino de mejor. Santo es, no el que hizo cosas extraordinarias, sino el que hizo las cosas ordinarias de un modo extraordinario. Piensa que para mejorarte no es preciso que cambies de ocupaciones, sino que te esfuerces por hacer tus diarias ocupaciones con un nuevo corazón.
“Así, hermanos míos amados, manteneos firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que vuestro trabajo no es en vano en el Señor” (1 Cor, 15, 58). Nada de lo que se hace por el Señor es inútil; aunque El sabe cuál es el momento oportuno, para darle fecundidad y eficiencia.
Extraído del Libro: “Los cinco Minutos de Dios” 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *