MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Piensa en ti y piensa en los demás; tú tienes tu personalidad y tus necesidades y conveniencias, pro los otros también tienen las suyas.
Aun cuando pienses en ti, siempre deben pensar en plural, pues tú no estás aislado en la sociedad, sino que estás en medio de los que te rodean. Pensar en singular puede ser la mayoría de las veces una velada expresión de egoísmo, que no dejará de ser reprobable.
Pensar en plural, aun en tus cosas personales, dará a éstas una proyección de comunidad, te ayudará a no cerrarte dentro de ti mismo y de tus cosas personales, te proyectará hacia el mundo, hacia la humanidad.
Pensar en plural aumentará la posibilidad de acción de tu parte y elevará tu ideal de vida, pues si las fuerzas unidas son invencibles, los ideales unidos son más puros e irresistibles.
Piensa, pues, en plural, que tienen que salvarte tú, pero que deben salvarte “en racimo”, con todos los demás.
“Todos los creyentes…acudían al templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu partían el pan en sus casas y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran queridos por todo el pueblo. El Señor acrecentaba cada día la comunidad con aquellos que iban a salvarse” (Hch 2,46-47). Esa alegría es el gozo que sigue a la fe.

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