MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Es bueno hacer lo que Dios quiere; pero quizá sea mejor, y cueste más, querer lo que Dios hace. Y todavía puedes dar otro paso adelante querer lo que Dios hace, pero quererlo con amor; porque lo que en la vida se hace sin amor, vale muy poco, en cambio, lo que se hace con amor cuánto se estima.
Entre un ramo de flores que te tiran a la cara, o el capullito que te ofrecen con cariño, seguramente tú preferirás lo segundo. Si las cosas de tu vida las realizas con amor y por amor, nadie te preguntará qué es lo que has hecho, sino más bien se fijarán en el amor con que lo has hecho.
Nadie te preguntará; tampoco Dios, que no se fija tanto en lo que hacemos cuanto en el amor con que lo hacemos. Ama; ésta es la ley, el consejo, la meta, el todo.
“Pongan todo el empeño posible en unir a la fe, la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la perseverancia, a la perseverancia la piedad, a la piedad el espíritu fraterno, al espíritu fraterno el amor” (2 Pe 1,5-6).

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