MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

El progreso es la ley de todo viviente: la flor se va desarrollando, el animal va creciendo, el hombre se va perfeccionando, el profesional se va capacitando, es justo que el trabajador haya mejorado su posición; todo va para adelante; detenerse es estancarse, y estancarse ya es comenzar a morir. Cristo en su Evangelio también señala a sus seguidores la consigna de ir siempre hacia adelante, hasta sus últimas consecuencias; un elemento estable del cristianismo es la orden de no detenerse jamás. La Iglesia, que se ha enraizado en el pasado, es, sin embargo, impulso al porvenir; es fidelidad; es esperanza. Cristo era ayer, es hoy y será mañana. Él es el pasado, el presente y el porvenir. El alfa y la omega. El primero y el último. El principio y el fin. El principio se orienta al fin y el fin cualifica y da sentido al principio y a su desarrollo, hasta llegar al fin.
“Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn, 8, 12). “Yo soy el alfa y la omega, dice el Señor Dios, aquel que es, que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apoc, 1, 8). Cristo es el Principio y el Fin de todas las cosas.

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