MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

No basa que tú no hagas lo que ves que otros hacen, es preciso que tú obres de tal forma que los demás puedan hacer lo que tú haces.
No basta decir que no, es preciso decir que sí; el no es algo negativo, el sí es lo positivo. El amor no consiste solamente en no ofender, en no insultar; el amor es algo positivo y en consecuencia va a exigir algo más que no ofender.
No dar mal ejemplo a los demás podrá ser una primera etapa que nos propongamos, pero en manera alguna podrá ser la etapa definitiva; con ella no podrá quedarse tranquilo nuestro corazón ni en paz nuestra conciencia.
Estamos obligados a presentarnos delante de los demás con tal carga de bondad que los insertemos a la práctica del bien; con tal intensidad de generosa entrega que los movamos a imitar nuestra dedicación al bien de los demás.
No basta no mirar hacia abajo; es preciso mirar positivamente hacia las alturas; arriba y siempre arriba, que allí están las estrellas y allí brillan los luceros.
El cristiano es un testigo de Cristo; su vida ha de ser un viviente testimonio de fe; debe sentir como dichas a él las palabras del apóstol a su discípulo: “procura ser modelo para los fieles en la palabra, en el comportamiento, en el amor, en la fe, en la pureza de vida” (1 Tim 4,12).

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