MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Se habla hoy bastante del cumplimiento del deber; de que todos debemos ser fieles al cumplimiento del deber.
Y esto está muy bien.
Pero no está tan bien la interpretación que alguno pudiera dar a esa afirmación, como si con ella se pretendiera expresar que no estamos obligados más que al cumplimiento del deber.
Si solamente haces lo que “debes”, si te limitas en tus esfuerzos a aquello que “puedes”, será difícil que llegues a la perfección.
El amor nunca dice basta, el amor no reconoce límites; si le pones límites de “deber”, deja de ser verdadero amor.
Has de hacer lo que “debes”, por deber; lo demás, por amor.
Lo que “puedes”, por obligación; lo que “no puedes”, por generosidad.
El amor y la generosidad aumentan la potencia.
“No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien” (Rom, 12,21). No basta no hacer el mal; es preciso practicar el bien. La virtud no es algo negativo, como el mal; es algo muy positivo, como el bien. No sabe cuánto bien hace el que no hace mal, pero no sabe cuánto mal hace el que no hace el bien.

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