MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

El agua corre limpia y cristalina desparramando frescura y verdor, fecundando la madre tierra, hinchando; las semillas, dando color a las flores, madurando los frutos, acallando la sed de los animales, refrescando las gargantas de los caminantes.
Pero el agua cantó su canción más cantarina en la pila bautismal, cuando limpió la frente del niño y blanqueó su espíritu de la mancha original.
Entonces el agua fecundó una Vida, que no es terrena, porque es la misma Vida de Dios, que se transmitía al alma del hombre, aún niño, pero ya hecho, por ello, verdadero hijo de Dios.
Esa agua, instrumento sacramental de la nueva Vida en el hombre, siguió corriendo y deslizándose, pero con la alegría de haber sido el instrumento de la inmensa Bondad de un Dios, que quiso hacerse hombre, pero que no paró hasta hacer al hombre partícipe de su misma divinidad. y si el hombre perdió el miedo, cuando vio a Dios hacerse como El, se sobrecogió cuando se sintió divinizado por la gracia.

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