MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Hay no pocas cosas, que suenan a verdaderas, pero no son verdad; otras aparecen buenas, pero no lo son; será importante que aprendas a distinguir una cosa de otra, porque no aprovecha lo que aparece, sino lo que es.
La superficie y la profundidad, el aparecer y el ser, la apariencia y la realidad, lo exterior y lo interior, lo que ve el hombre y lo que juzga Dios: son binomios de los que el hombre no podrá desprenderse en absoluto.
Algunos se creen incapaces de ser buenos, porque se creen incapaces de superarse y en realidad no llegan a ser mejores, porque no tratan de superar su incapacidad. Otros sienten que no se superan porque no se superan de golpe y en un solo momento, cuando en realidad se superarían, si trataran de hacerlo poco a poco; no se superan en las grandes cosas, porque no se esfuerzan en superarse en las cosas comunes y sencillas.
Dios no se deja engañar por las apariencias; el hombre sí, pues es lo único que alcanza a divisar; en cambio, “Dios escruta corazones y entrañas” (Salmo 7, 10). “Yo, Yahvéh, exploro el corazón, pruebo los riñones, para dar a cada cual su camino, según el fruto de sus obras” (Jer 17,10).

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