MEDITACIONES PARA CADA DIA DEL AÑO: Los 5 minutos de Dios de Alfonso Milagro

Haz lo antes posible lo que tienes que hacer. No dilates el cumplimiento del deber; dilatarlo ya es no cumplirlo como se debe.
Si lo tienes que hacer, mientras no lo realices ese deber estará grabado en tu conciencia, y por más que luego lo realices, siempre quedarás con la amargura de no haberlo cumplido a su debido tiempo. O al menos con suficiente generosidad ya que hacer las cosas bien, pero tarde, hasta los menos dotados los hacen; pero hacerlas pronto y bien, eso es propio de las almas generosas.
Si el deber es amargo y lo realizas pronto, antes pasará la amargura y te quedará la satisfacción de haber cumplido; si es amargo y dilatas el cumplirlo, no harás sino aumentar la amargura y, por ello, sufrir sin mérito.
Tienes que ser fiel al deber; pero no dejes de preocuparte por ser fiel sobre todo al amor, que es tu primer deber. “El que es fiel en lo poco, también lo es en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también lo es en lo mucho” (Lc 16,10). “Sé (fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida” (Ap 2,10). El amor a la fidelidad solamente surge de la fidelidad al amor. Si no eres fiel, no amas; si no amas, no serás fiel mucho tiempo.

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