Iniciación en la oración: Los gestos en la oración con los niños

El gesto es, para el niño, un medio mucho más significativo que la palabra. Además, el gesto permite al niño expresar lo que no puede decir con palabras o dar más fuerza al sentido de las mismas. Los niños captan mucho más aquello que les queremos transmitir cuando son capaces de expresarlo a través de un gesto o signo. Por ejemplo: un niño expresará mucho más profundamente su sentimiento de alabanza haciendo un gran saludo a Dios con los brazos, para acompañar las palabras: “yo te alabo Dios mío” que si pronunciara solo las palabras.
Los más chicos necesitan mucho más del gesto que de la palabra para expresarse. Da la impresión de que si no interviene todo el cuerpo o algunas partes del mismo, la comunicación parece estar incompleta. El niño se expresa con todo su cuerpo, vibra cuando está en movimiento. Todo lo que afecta a sus sentidos le afecta a él. Casi que si no interviene todo el cuerpo o algunas partes del mismo, la comunicación parece estar incompleta. Mucho más en la oración… Los niños no solo disfrutan más cuando todo el cuerpo expresa lo que sienten sino que esta expresión hace que sientan más profundamente lo que hacen. Una cosa es decir que estamos contentos porque Jesús nos ama y otra, muy distinta, es bailar una ronda en torno a una imagen de Jesús cantándole con todo nuestro ser la canción: “Yo tengo un amigo que me ama”.
Fuente: Catequesis en familia

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