Perfil del Catequista

Persona de Fe profunda, madura, de una clara identidad cristiana y eclesial. Capaz de iluminar con el Evangelio el momento histórico, sus valores, sus desafíos y sus sombras. Capaz de impartir una formación cristiana integral, fundamentalmente desde su testimonio de vida. Identificado con Jesús, maestro y formador de discípulos y tener celo por su reinado. Capaz de educar con el corazón. Persona entregada a Jesús. Una persona muy bien preparada espiritual, moral e intelectualmente (poner lo mejor de su parte para lograr una formación cada vez más profunda).

Características prioritarias del catequista:
Es evidente que un catequista debe tener muchas cualidades. Pero unas son más importantes que otras.
He aquí las principales:

1. El compromiso eclesial: su vida est al servicio de la comunidad local y universal. 2. El sentido misionero: no restringir su acción a quienes frecuentan el templo o al territorio de su propia parroquia. 3. La iniciativa: no conformarse con realizar las actividades evangelizadoras comunes y rutinarias. Debe encontrar nuevas reas y medios para catequizar. 4. La superación integral: educarse en los valores humanos, en las formas sociales, en la capacidad para analizar la realidad y en las virtudes humanas. 5. El trabajo en equipo, el esfuerzo para no caer en la pereza, la programación seria del trabajo y el ansia de aprovechar las diversas oportunidades que encuentren para evangelizar más y mejor. 6. La prudencia para no comprometer su acción evangelizadora por la participación en actividades partidistas o de ambigua moralidad, que obstaculicen la transparencia de su labor. De todos modos, se deben educar en la necesidad de comprometerse socialmente y decididamente en favor de la justicia, la verdad y la honestidad. 7. La coherencia en su condición de evangelizadores, que no descuida su participación en las necesidades de la sociedad, de su vida familiar y de su compromiso con quien necesita ayuda. 8. El sentido ecuménico que le lleve a no perder el tiempo en discusiones inútiles con miembros de otras sectas y saber respaldar el testimonio de auténtica fe ante quienes desean dialogar sinceramente.

Un buen catequista, además de educar la fe de quienes reciben sus cursos, puede tener unos frutos indirectos:

1. Promover la vitalidad de la parroquia, al activar más a otros laicos. 2.Promocionar socialmente a sus comunidades, actuando como contactos en programas de desarrollo social, educadores de los promotores y desarrollando actividades de unión y convivencia comunitarias 3 Detectar y enviar vocaciones al Seminario mayor y menor, y a conventos de religiosas. 4 Facilitar el acercamiento de católicos alejados con la parroquia, penetrar lugares a los que no alcanza la pastoral ordinaria del sacerdote o de los religiosos (CL, 28). 5 Frenar el avance de las sectas: al formar más a los católicos, los vacunan y hacen estéril la acción proselitista de cristianos fundamentalistas, que ven infructuosos sus trabajos y abandonan su acción.
En resumen, un buen catequista se distingue por su profesionalidad. Es decir, su vocación se convierte en una acción responsable y amorosa. La profesionalidad hace que toda la vida del catequista refleje el mensaje que transmite con alegría. Para lograrlo, necesita capacitación especializada y experiencia. Por eso, debe vivir la obediencia ante la autoridad; la honestidad para dedicarse a su labor seriamente sin buscar compensaciones; y la decisión para mantener definida su vocación, a pesar de las crisis y limitaciones. Preferentemente, los catequistas deben ser autóctonos, para que tengan más capacidad de inculturación. En caso de no serlo, deben luchar constantemente por asimilar y adaptarse a la comunidad en que opera.
Para reflexionar:
“Catequistas que luchan por hacer realidad los valores del Evangelio y siguen los criterios pastorales de Jesús que prefiere a los pobres, que hace la voluntad del Padre y entrega toda su vida al servicio del Reino de Dios. Hombres y mujeres que revelan a la comunidad el espíritu de las bienaventuranzas encarnado en sus vidas” (GPCM 149-3).
Inicio e Catequesis familiar en la Parroquia San Roque González
El próximo domingo 6 de abril inicia la Catequesis Familiar en la Parroquia San Roque González, el Primer Año de Comunión y Confirmación con la Santa Eucaristía a las 07:00hs y a continuación la catequesis en Colegio San Roque.
Se invita a toda la feligresía que sean mensajeros, avisen, para que aquellas personas que aún no se han inscripto lo puedan hacer. Las inscripciones siguen abiertas.

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