Reflexiones del P. Dr. Manfred Whilelm

Mis amigos: “Familia cumple con exigencias del EPP y espera liberación del joven de 16 años, a quien secuestraron.” – Las casi 300 familias, ‘beneficiadas’ con la distribución de las provistas aceptaron con gusto la “gentileza.”
Publicaron, que miles de kilos de provistas fueron repartidos por los padres del joven secuestrado. Esa distribución formaba parte de una de las exigencias del EPP para liberar al menor. Además quieren que se publiquen homenajes a sus camaradas caídos. Los familiares del joven dijeron estar esperanzados, que el EPP cumpla con su parte del trato, aunque lastimosamente no cumplieron después de la entrega exigida.
Dicen, que las personas, a quienes ofrecieron esos víveres, que los padres del joven secuestrado tenían que pagar, los aceptaron con mucha alegría. Además publican, que prácticamente todas las personas que recibieron las mercaderías, manifestaron su total indiferencia con la suerte del menor mantenido en cautiverio.
Yo digo: ¡Qué bajeza, aceptar esas provistas, que forman parte de un repudiable chantaje de criminales! Aceptar “gustosamente” esos comestibles, manchados de sangre, significa: hacerse cómplices de los crímenes, mostrando así ni un poco de carácter – y lógicamente nulo compromiso cristiano.
¿A alguien le caben dudas, por qué razón hay que estrechar lazos con Dios a través de su iglesia? Un verdadero cristiano lucha por mejorar y no por hacer sufrir así a los demás. Necesitamos urgentemente más cristianos comprometidos, si queremos que al final nuestro país mejore.
Dato curioso: En el año 2010, cinco días antes de la liberación de Fidel Zavala, los indígenas Mbya Guaraní se negaron a recibir cientos de kilos de carne, que la familia del ganadero debía repartir, aquella vez también como “gentileza del EPP”. ¡Qué grandeza de un pueblo, al que algunos con ligereza quieran tildar de “primitivos”!  Casi todos los sectores de la sociedad reconocieron esa actitud. – Los que verdaderamente son primitivos, esto está a la vista. La gran pregunta es: si nosotros mismos no estamos también entre esos “primitivos”. Albert Einstein (1879-1955), decía con mucha razón: “El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos, que permiten la maldad.” Por eso la pregunta: ¿Hasta qué punto permitimos esos chantajes? Las amenazas no resuelven nada; las amenazas son entre animales; entre personas se debe conversar. Además, una motivación vale por diez amenazas, muchas presiones y memorandos.
El novelista francés Marcel Proust (1871-1922) decía algo que vale para todos: “La única cosa, que es aún más difícil que vivir una vida ordenada es: no imponerla a los demás.”
Que tengas un FELIZ  DOMINGO, y medita aquello que dijo Martin Luther King (1929-1968): “La injusticia, dondequiera que ocurra, es una amenaza contra la justicia, en todas partes.”

Comentario exegético 3. Domingo de Pascua [A] (4.05.14). Evangelio Lc 24,13-35

Es el segundo testimonio de la Resurrección del Señor. Se trata de dos Discípulos, que no pertenecen al grupo de los Once. Más tarde, en el V. 18, se dice el nombre de uno de ellos: Kleopas. – Ellos están absolutamente abatidos anímicamente.
No está bien claro, dónde queda situada Emaús. Posiblemente era la hoy llamada Kubebe, situada a unos 12 kilómetros al noroeste de Jerusalén. Probablemente era la ciudad de uno de los dos.
Que conversan sobre lo que pasó los últimos días, eso se comprende. De repente aparece Jesús como alguien también en camino; pero sólo el lector sabe, de quién se trata. Los dos no lo reconocen, porque Jesús mismo no quiso que lo reconocieran en seguida. Tampoco Mateo relata, que veían cambiadas la cara y su vestimenta.
Antes de revelarse a ellos, Jesús quiere prepararlos mediante una palabra suya. Ellos sólo reaccionan con incomprensión, porque el acompañante, supuestamente de Jerusalén, no estuviera al tanto, de lo que pasó los últimos días.
La nueva pregunta les induce a los dos de exteriorizar su descontento y decepción, sobre todo lo que les acarreó el Viernes Santo: A  Aquel, del cual esperaban la liberación de Israel de sus enemigos, lo mataron los Jefes del pueblo de manera abominable. Esto aclara, de que no habían comprendido aún, cuál era el objetivo del Mesías.
La mención de los tres días, que ya han pasado, indica más que el espacio de tres días desde la crucifixión, porque según la literatura judía, el alma queda tres días dentro del cuerpo hasta abandonarla definitivamente y el comienzo de la descomposición del cuerpo. Y con esto terminaría la posibilidad de un retorno del alma hacia el cuerpo.
La cuestión de que algunas mujeres hayan encontrado la tumba vacía, y que hayan recibido el aviso de que el Señor esté vivo, eso no quedó comprobado todavía por los Discípulos, porque sólo encontraron la tumba vacía.
Así, en vez de una nueva esperanza, tienen otro enigma oscuro. Piensan, si Jesús de veras viviera, no les dejaría abandonados a su sufrimiento y decepción. Aquel pensamiento es importante en este relato, porque indica, que la fe de los Discípulos quedó muy reducida.
Además indica el Evangelista, que faltan las condiciones sicológicas para una vivencia visionaria, en la cual podían haberlo visto supuestamente con vida. No están en condiciones de aceptar con facilidad el mensaje de las mujeres. Para ellos, Jesús está muerto, y no se dan cuenta,  que está caminando con ellos.
Es más: El les recuerda los preavisos de su muerte, los anuncios al respecto por los Profetas. Los recrimina por ser lerdos en comprender todo eso con fe: no sólo la obra de redención del pueblo en general y su gloria, sino también su pasión y muerte. En realidad: el sufrimiento era el camino trazado por Dios, para llegar así a la gloria.
El punto final de la caminata no es una posada, un restaurante, sino la casa de uno de ellos. Jesús se hace como para seguir caminando. Quiere ser invitado por los dos para quedarse. Y la invitación sigue en la forma oriental: amigable, pero con cierta insistencia. En realidad ya era de tardecita.
Jesús se sienta con ellos a la mesa y toma la postura de un dueño de casa, lo cual pudo hacer también como invitado, es decir: preside la fracción del pan. No era precisamente la eucaristía, porque estos dos no estuvieron presentes aquella vez. – Pero este es el punto culminante, y a los dos se les abrieron los ojos y reconocen a Jesús. En el mismo momento desaparece el Señor, porque la finalidad de la aparición está lograda:
El Señor se ha revelado como Resucitado, y ellos son testigos de Su resurrección. La historia de las mujeres entonces no era habladuría.
El desaparecer de sus ojos explica, que los encuentros terrenales de antes han terminado. Al decir más tarde, que lo reconocieron en la fracción del pan, significa: lo han reconocido en su forma particular de su bendición. Jesús ahora quiso ser reconocido. Y al saberlo, estos Discípulos no pueden quedarse más en Emaús. Aunque la hora estuvo avanzada, vuelven hacia Jerusalén para contar todo a los Hermanos.
A su vez ellos reciben como eco a su mensaje que ya lo saben todo, porque el Señor ya se había revelado mientras tanto a Pedro.

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