Reflexiones del P. Dr. Manfred Wilhelm

Mis amigos: “Los Ministros de la Corte cobran un millón por día por viajes al Interior.” – Al leer eso, tal vez te entren ganas de ser también Ministro. Esos viáticos cobran por las visitas que hacen en forma semanal, quincenal o mensual. Además, sus comitivas están integradas necesariamente por choferes y guardias, además de otros funcionarios, quienes también reciben entre 300 y 500 mil por día.
No sé, lo que ellos quieran entender por “viático”.  En nuestra Iglesia católica significa: los preparativos para el viaje que se está por emprender – pero hacia la eternidad. En eso, probablemente nadie piensa – por ahora!! Aunque no estaría mal si pensaran, que en algún momento necesitan otro tipo de preparativos que esas sumas millonarias para – ahora sólo por un viaje corto.
Se entiende por sí mismo, que aquellos gastos se deberían reflejar en la buena gestión de los jueces. Sin embargo, las quejas contra la administración de justicia abundan. Incluso circulan rumores que se dan casos, que algunos altos Funcionarios cobran viáticos y no realizan el viaje.
Interesante lo que decía Indira Gandhi (1917-1984), la asesinada Primer Ministro de la India: “Hay que vigilar a los ministros, que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos, que quieren hacerlo todo sólo con dinero.” – Como política experta sabia de lo que hablaba. Por supuesto, que esos Ministros dirán, que sus gastos son astronómicos y sus entradas mínimas. Hay que ver y pormenorizar. El antiguo pensador Confucio (551-479 a.C.) ya enseñaba hace tantos siglos: “Un buen gobierno consiste en limitar los gastos oficiales.” A los nuestros, por lo visto,  no les importa, lo que decía también el político estadounidense Benjamín Franklin (1706-1790), y todos lo saben: “Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.”
Tanto se lamenta últimamente en nuestro país, que la falta de medicamentos e insumos en los Hospitales es acuciante; que muchos aparatos tecnológicos, tan necesarios para una buena atención, están fuera de servicio por falta de mantenimiento; además, que la educación y las pobres infraestructuras son completamente insuficientes. En Hospitales familiares deben dormir en el piso.
Paul Masson (1859-1940), un pionero de California, decía: “Los funcionarios son como los libros de una biblioteca: los que están en lugares más altos son los que menos sirven.” Además, una de las formas de derroche es hacer un gasto de palabras superior al ingreso de buenas ideas.
Que tengas un FELIZ  DOMINGO, y piensa en cuanto tiene razón José Ingenieros (1877-1925), un médico y psiquiatra italoargentino al decir: “Los pueblos decadentes, degenerados y bárbaros han perdido: el sentido de justicia, la moral se relaja, la virtud es escarnecida, la honorabilidad deja de ser respetada y los hombres se apartan de ella. El vicio no inspira repulsión, los inmorales, los depravados, los mediocres hacen escuela…, el cretinismo, la ignorancia usurpan el rango del talento y de la cultura; el parasitismo: el de la dignidad y la decencia, y todo viene a medirse por los valores circunstanciales, todo se subvierte…, en vez de grandes hombres hay altos funcionarios.”
P. Manfredo

Comentario exegético 25. Domingo Ordinario [A] (22.09.02) Evangelio Mt 19, 30 – 20,16
En la última parte del capítulo 19 está expresado el pensamiento, que en la vida futura se va a restablecer el orden antiguo, así como era antes de la destrucción por el demonio y antes de la caída humana en el pecado. La segunda venida del Hijo del Hombre está combinada con el Juicio Divino.
El día de trabajo en el antiguo Oriente se extiende desde la salida del sol hasta la aparición de las estrellas. La duración cambia entonces con las estaciones del tiempo. El salario convenido con los trabajadores de un Denario era lo acostumbrado.
Como la cantidad de trabajadores contratada no era suficiente, el propietario de los viñedos sale de nuevo para buscar a otros: a las 9, las 12, las 15 y a las 17 hs, y cada vez encuentra a personas sin ocupación. Con estas personas ya no habla acerca del salario. En la realidad diaria no es probable, que se contrate todavía a gente para trabajar una hora antes de la finalización de la labor, pero para el sentido de esta Parábola aquella situación es importante precisamente. 
Según Lev 13 y Deut 24,15 el propietario tiene que pagar el sueldo al fin del día, si el obrero lo reclama. En el caso aquí relatado se comienza con el pago en el orden inverso, es decir: los últimos reciben primero el sueldo. Lo llamativo es, que todos, sin excepción, reciben la misma cantidad de dinero: un Denario. Que paga primero a los últimos, eso podría interpretarse como una maña del propietario; pero que todos reciben lo mismo, eso contradice todo sentido común en la vida diaria.
Resalta aquí el pensamiento de fondo: los primeramente contratados, los que habían trabajado toda la jornada, son los que realmente merecieron el sueldo convenido. Pero ellos reciben el pago al final para que puedan ver, que los últimos reciben la misma cantidad de dinero como ellos. Que protestan por la supuesta injusticia, eso se fundamenta en que aquellos simplemente trabajaron mucho menos que los primeros. 
La respuesta del propietario nos trae el pensamiento de fondo de esta Parábola: En primer lugar no se puede hablar de una injusticia, porque ellos han recibido exactamente lo convenido. Respecto a los “malos ojos”: en el Oriente es una imagen para expresar envidia, codicia y hostilidad.
Como razón para actuar de forma tan desigual, el propietario indica simplemente, que es así su voluntad. Sería comprensible interpretar eso como capricho, pero nadie puede afirmar, que es una injusticia. Pero la razón verdadera es aquella, la que el propietario mismo indica: quiere ser bueno y misericordioso.
El salario que nos paga Dios es siempre y sin excepción un salario de misericordia y de bondad. Este propósito está claramente opuesto al pensamiento de venganza de los judíos. Dios es antes que nada Bondad y Misericordia. Ahora quiere, que nosotros le sigamos Su ejemplo.

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