Reflexiones dominicales del Dr. P. Manfredo Wihlelm

Escriben nuestros Diarios: “El Parlamento es un carnaval. No conformes con las carnavalescas sesiones, los responsables del Canal oficial de la Cámara de Diputados decidieron pasar el carnaval propiamente dicho, y enviaron a Encarnación personal y equipos para transmitir los corsos en vivo a costa del presupuesto público. “
La Directora de Comunicaciones lo justificó por ser un hecho cultural. Afirma, que se trata de un “trabajo sacrificado” por dar espacios a “eventos culturales” y sociales del interior. Opina que el objetivo del Canal es difundir en forma cívica la actividad legislativa y parlamentaria. Además dice, que aquello contribuye a informar, analizar y discutir la realidad nacional vinculada con la actividad legislativa. Agrega, que aquel Canal suele además organizar peñas folklóricas los viernes en el Hall de la Sede Legislativa.
De que nuestro Parlamento a veces es cualquier cosa, menos un lugar serio, eso sabe todo el mundo. De tanto en tanto se convierte en “Restaurant”, porque los pobres y desnutridos Parlamentarios deben comer, porque en casa, por lo visto, no tienen esa oportunidad. – Luego se convierte en “Sala de Juegos Electrónicos”, porque se dedican a averiguar cualquier cosa, menos a trabajar en bien de la sociedad; incluso se ha pillado a Representantes nuestros mirando pornografía en su lugar de trabajo. – Ahora nos vienen con el cuento, que precisamente durante el tiempo en que deberían ocuparse de problemas de la sociedad, miran los corsos carnevalescas para recibir “información cultural”.

Que no tienen problemas de gastar el dinero del pueblo, eso no sólo consta ahora, que enviaron personal y equipos para transmitir los corsos en vivo y directo a costa del presupuesto público, eso saben todos por la manera cómo aumentan sus dietas y “aditivas” de toda clase.
Si ahora nos quieren enseñar acerca de lo que es “cultura” – en realidad es un tema amplio. Para decir en pocas palabras lo que puede significar ese término, te cito sólo la definición de Taylor (1871): “Es todo un complejo que incluye los conocimientos, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y todas las otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad.”
Te dejo a tu criterio, en qué medida se podría hablar de la cultura en cuanto al carnaval. Te enumero algunos tópicos para que puedas calificarlo: La calidad y lujo de carrozas – los trajes y tocados con plumas y lo demás – la calidad artística de los bailes. – ¿Dónde y en qué medida dirías tú que es o que fue de gran calidad?
Y ¿cómo es el tema que las chicas jóvenes andan semidesnudas – mostrando pechos y nalgas? – ¿Es esa también nuestra gran cultura a tu criterio, si tomas en cuenta la definición de Taylor, que entre otras cosas habla de “la moral” y “buenas costumbres” del pueblo?
Que tengas un FELIZ DOMINGO, y medita esa frase del sociólogo inglés William Hurrell Mallock (1848-1908): “La cultura no es un sustituto, sino es la clave de la vida.”
Y a vos ¿qué te parece?
 
Comentario exegético. 1. Domingo de Cuaresma [B] (22.02.15) Evangelio Mc 1, 12-15
En comparación con la muy explícita historia de la tentación de Jesús por el Evangelista Lucas, cuyo punto central es la disputa entre Jesús y el tentador, el relato aquí de Marcos es muy parco. Sólo menciona el hecho de la tentación y su duración, pero nada dice respecto al contenido y su carácter.
Jesús, bajo el impulso del Espíritu Santo, se dirige al desierto, lejos de cualquier relación con algún ser humano. A cuarenta días – lo que se debe entender como una cifra redonda – se extiende  este período de soledad; así como Israel vivía cuarenta años en el desierto, un tiempo de especial cercanía con Dios, que también está en la memoria del pueblo judío. Igualmente Moisés y Elías vivían cuarenta días en el desierto. 
Marcos no menciona nada del ayuno. La verdadera razón, por la cual Jesús fue impulsado para dirigirse al desierto, era la tentación en el lugar de influencia de Satanás. Como Mesías y aquel que trae el Reino de Dios, Jesús debe vencer el poder de Satanás, el “Señor de este mundo”, como lo llama San Juan (Jn 12,31). Por eso habrá una lucha entre Jesús y satanás en el comienzo de su actuación mesiánica. Satanás es el agresor, quien quiere desviar a Jesús de la Voluntad del Padre. Pero ya el hecho, de que Jesús fue impulsado por el Espíritu Santo, da por sentado que va a vencer.
Así como Elías fue servido durante su viaje de cuarenta días hacia el monte Horeb,  también a Jesús los ángeles le prestan servicio, es decir: también le ofrecen comida.
El tiempo entre la tentación y el comienzo de la actuación de Jesús en Galilea no está precisado. Tampoco se habla del primer lugar de actuar después de la tentación. Todo eso no le interesa a Marcos, sino la cronología de la historia de la salvación. Recién después de que el Precursor Juan ha terminado su obra, Jesús sale de la clandestinidad a la vida pública. En Judea, separada de Galilea políticamente, la influencia del Consejo Supremo y de los Fariseos era menor. Entonces aquí comienza Jesús con su predicación, que Marcos llama: La Buena Nueva de Dios o el Evangelio, porque con ésta anuncia la llegada de la Salvación, y porque Dios hace comenzar esta Salvación. 
El contenido del Evangelio de Jesús describe el verso 15: “El plazo está vencido, el Reino de Dios se ha acercado. Tomen otro camino y crean en la Buena Nueva.” Entonces, este momento, designado por Dios mismo, es de suma importancia.
Para los hombres, sin embargo, a quienes se acerca el Reino de Dios, significa que se acerca la hora de la decisión. El pecado y la desgracia de Jerusalén consistían en que no había reconocido la hora de la Gracia. 
El mensaje de la llegada del Reino de Dios requiere del ser humano penitencia, es decir: cambio de toda su forma de pensar y del querer, además de tener fe. La fe le hace capaz al hombre de recibir a Dios y estar dispuesto para poder volver hacia El.

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