Reflexiones Dominicales del P. Dr. Manfred Wilhelm

Mis amigos: Para muchos existe una palabra realmente mágica; es palabra es: oro. El oro es un metal muy limpio, muy precioso y por eso muy costoso – y eso desde la antigüedad. En la historia de los Reyes Magos, que adoraron al Niño Jesús, San Mateo refiere, que ellos ofrecieron también oro como regalo (Mt 2,11), y eso como regalo adecuado para un rey.
La mayoría de las naciones hoy día basa sus devisas en barras de oro que almacenan muy protegidas. Así que la posesión de oro es prácticamente sinónimo con tener riqueza.
Lo sabes muy bien, que riqueza no se limita únicamente a la posesión de cosas materiales. Conoces el Proverbio alemán – también español: “Hablar es plata, el silencio es oro.” Algunos hablan tanto,  que por eso suelen decir tonterías por falta de una distinción profunda de la situación; de modo que callarse muchas veces es la mejor alternativa.
Puede ser muy ventajoso tener dinero – en ese caso oro, para terminar con ciertos apremios. Pero sabes muy bien, que el oro no puede solucionar todo, ni puedes conseguir con ello felicidad a largo plazo, tal vez algún gozo momentáneo. Plutarco (46-125), el ensayista griego, ya dijo en su tiempo: “La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre, pero el oro no apaga jamás la codicia.” Y el filósofo español Miguel de Unamuno (1864-1936) enseña: “El oro, instrumento de cambio, lo tomamos como fin, y para acumularlo vivimos miserablemente. Y la cultura no es más que oro, instrumento de cambio. ¡Dichoso quien con ella compra su felicidad perdurable!” De modo que tu buena educación, tu alta cultura, vale más que el precioso oro.
Por experiencia sabes, que el tiempo y la oportunidad perdida difícilmente puedes recuperar. Por eso decía el escritor italiano Domenico Cavalca (1270-1342): “El oro del mundo no es capaz de recuperar un solo minuto del pasado.”
En el tiempo de Navidad la Iglesia  dice, que te alegres, porque nació Aquel que realmente te puede hacer feliz. La felicidad es como el oro, al que hay que extraer del mineral del trabajo diario, y es mayor en la medida que te acerques a tu Salvador.
En un mundo tan lleno de irresponsabilidades, de violencias, de falta de respeto, “la amabilidad es la cadena de oro que ata a la sociedad”, según el gran poeta alemán Goethe.
Que tengas un FELIZ  DOMINGO, y considera ese Proverbio estadounidense que dice: “La edad de oro nunca es la presente.” – Para el cristiano es la que vendrá y la que Jesús vino para ofrecerte.
Y a vos, ¿qué te parece? 
 
Comentario exegético Epifanía del Señor (4.01.15) Evangelio Mt  2, 1 – 12
El acontecimiento principal de esta narración, que es el nacimiento de Jesús, se menciona sólo al margen. No se dice, cuánto tiempo ya pasó desde este nacimiento hasta el momento. Belén, un pequeño pueblo situado a 8 kilómetros al sur de Jerusalén, se llama en el AT: “Belén en Judá” para diferenciarlo de “Belén de Zabulón” (Jos 19,15). Se quiere significar, que el Mesías nació en el territorio de la tribu de Judá y como descendiente de Davíd.
Herodes con el sobrenombre “el Grande”, en cuyo reinado cae el nacimiento de Jesús, llegó al poder con ayuda de los romanos. Según el escritor romano Flavius Josephus “era un hombre con mucha crueldad, que no conocía medida en su ira y que se creía por encima del derecho y de la justicia, pero que en medio de todo eso gozaba de mucha suerte”. Murió antes de la Pascua del año 4 a.C. – lo cual es importante para la determinación posterior de la fecha del nacimiento de Jesús.
Los Magos eran una especie de Casta de Sacerdotes en el antiguo Reino de los Medos. Llegaron a ser seguidores de la enseñanza de Zarathustra y sacerdotes del Reino de Persia. Aquí se trata de hombres, conocedores de la astronomía, provenientes de Babilonia. No sólo los judíos, también la gente de Babilonia estaban esperando a un Rey-Salvador. Como seguidores de la astronomía creían reconocer la señal del nacimiento de este Rey en la aparición de una estrella.
Herodes, el temido tirano, tiene miedo de perder su trono; más todavía cuando vienen personas de lejos para adorar al Mesías judío. Para el Evangelista es importante, que Jesús desde el comienzo es el Mesías resistido y negado por su propio pueblo. 
Herodes está decidido a reaccionar rápidamente para asegurarse su trono. Para eso tiene que conocer el lugar del nacimiento del Mesías. Para el efecto convoca a los conocedores de las Escrituras, que le indican la cita del Profeta Miqueas (5,1): “Belén en la tierra de Judá, tú no eres el más pequeño entre los principales pueblos de Judá, porque de ti saldrá un jefe, el pastor de mi pueblo Israel.”
Después de saber eso, invita a los Magos de manera clandestina para preguntarles también acerca de la coincidencia del nacimiento con la aparición de aquella estrella, que a ellos les da la seguridad de estar en el camino correcto.
La casa, donde encuentran al Mesías, está en clara contradicción con lo que nos relata Lucas, porque el establo no era el lugar donde se quedaba la Sagrada Familia.
La postración frente al Niño es la forma oriental de reverencia frente a un Rey. Los honores reales eran normalmente ligados con la entrega de obsequios.
La indicación para los Magos de cambiar su itinerario frustra el plan de Herodes. Así ellos desaparecen de la historia conocida.
La veneración de los Magos, permitida por la Iglesia, data del siglo VI.
A cada uno le deseamos de corazón un
Feliz y Bendecido  año  nuevo  2015

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