Se celebra hoy a San Simeon (Salos), El Loco, Monje.

Martirologio Romano: En Emesa, ciudad de Siria, San Simeón, llamado “Salos”, que, impulsado por el Espíritu Santo, por amor a Cristo anheló ser tenido por los hombres como un tonto y un plebeyo. Conmemoración también de san Juan, ermitaño, que convivió durante casi treinta años con san Simeón, peregrinando con él y haciendo también a su lado vida eremítica junto al Mar Muerto.
Simeón el Loco fue un monje, eremita y santo cristiano del siglo VI,  nació en el año 522 y murió alrededor del año 570. Está considerado el patrón de los santos locos y de los titiriteros.
Simeón era de origen sirio, nacido en Edesa, donde vivió soltero, acompañado de su anciana madre. A los treinta años, acompañado por su amigo Juan de Edesa, Simeón hizo los votos monásticos en el monasterio del abad Gerásimo. Simeón y Juan estuvieron durante veintinueve años dedicados al ascetismo y a la meditación en las proximidades del Mar Muerto. Posteriormente Simeón sintió la inspiración de Dios, que le pidió que abandonara su vida retirada en el desierto y se trasladara a la ciudad de Homs,  donde se dedicó a la caridad y a hacer obras piadosas. Allí su locura (esto es, su comportamiento nada convencional, como por ejemplo su entrada en la ciudad arrastrando un perro muerto, sus gamberradas en el templo -donde apagaba las luces e incordiaba a las mujeres-, sus obscenidades e indecencias -se paseaba completamente desnudo por la ciudad- y sus flatulencias en público) fue tomada por muchos como signo de iluminación divina, aunque otros le insultaban por sus extravagancias e incluso llegaban a castigarle físicamente.
En cierta ocasión se acercó a él un hombre enfermo de glaucoma. Cristo había curado la ceguera empleando saliva y arcilla, y Simeón trató de curarlo untándole con mostaza los ojos: el enfermo sintió una gran quemadura y su enfermedad se agravó. Simeón logró curarle finalmente cuando le explicó que lo que debía era arrepentirse de sus pecados y enmendar su vida.
Simeón murió hacia el año 570 y fue enterrado en la fosa común destinada a mendigos y extranjeros. Mientras se transportaba su cuerpo, varias personas escucharon cánticos sobrenaturales.

También se conmemora a: San Aaron, Hermano de Moisés; Santa Ester, Reina de Persia; Santos Casto y Secundino, Mártires; San Oliverio Plunkett, Obispo y Mártir; Beato Antonio Rosmini Serbati, Filósofo y Teólogo; Beato Tomás Maxfield, Sacerdote y Mártir; Beato Junípero Serra, Franciscano; San Atilano Cruz Alvarado, Sacerdote y Mártir; Beato Ignacio Falzon, Clérigo; San Justino Orana Madrigal, Sacerdote y Mártir; San Nicasio Camuto de Burgio, Mártir.
Fuente: Catholic.net

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