Se celebra hoy a San Juan Bautista de la Salle

San Juan Bautista de la Salle (1651-1719). Fundador del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Patrono de los Educadores Cristianos
Fundador del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, reformador educativo y padre de la pedagogía moderna. Nació en Reims, Francia el 30 de abril de 1651 y murió en Saint-Yon, Rouen, el Viernes Santo 7 de abril de 1719. La familia de la Salle tiene sus orígenes en Johan Salla, quien, a principios del siglo IX fue comandante en jefe de las fuerzas reales de Alfonso el Casto de Castilla. No fue, sin embargo, sino hasta alrededor de 1350 que la rama menor de esta familia, de la cual descendió nuestro santo, se mudó a Francia y se estableció en Champagne. Juan Bautista fue el primogénito de Luis de la Salle y Nicolle de Moet de Brouillet. Sus padres fueron muy solícitos con la educación de su hijo, especialmente en lo relativo con su desarrollo moral e intelectual. Después de su preparación inicial, fue enviado al Colegio des Bons Enfants, donde cursó sus estudios superior y, el 10 de julio de 1669, obtuvo el grado de Maestro en Artes. El canónigo Pierre Dozet, canciller de la Universidad de Reims, presidio las sesiones académicas y, aprovechando su puesto, pudo estudiar el carácter de su joven primo, de la Salle, resultando en su decisión de renunciar a su canonjía en su favor. Louis de la Salle, sin embargo, acariciaba la esperanza de que Juan Bautista escogería la carrera de abogado y continuaría con la tradición de la familia. Pero el joven de la Salle insistió en que sentía el llamado de servir a la Iglesia y por lo tanto, recibió la tonsura clerical el 11 de marzo de 1662 y fue instalado solemnemente como canónigo a los 16 años de la Sede Metropolitana de Reims el 7 de enero de 1667. Cuando murieron sus padres tuvo que encargarse de la administración de los bienes de la familia. Pero, terminados sus estudios de teología, fue ordenado sacerdote el 9 de abril de 1678. Dos años más tarde, obtuvo el título de doctor en teología. En ese período de su vida, intentó comprometerse con un grupo de jóvenes rudos y poco instruidos, a fin de fundar escuelas para niños pobres. En aquella época, sólo algunas personas vivían con lujo, mientras la gran mayoría vivía en condiciones de extrema pobreza: los campesinos en las aldeas y los trabajadores miserables en las ciudades. Sólo un número reducido podía enviar a sus hijos a la escuela. La mayoría de los niños tenían pocas posibilidades de futuro. Conmovido por la situación de estos pobres que parecían “tan alejados de la salvación” en una u otra situación, tomó la decisión de poner todos sus talentos al servicio de esos niños, “a menudo abandonados a sí mismos y sin educación”. Para ser más eficaz, abandonó su casa familiar y se fue a vivir con los maestros, renunció a su canonjía y su fortuna y a continuación, organizó la comunidad que hoy llamamos Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Su empresa se encontró con la oposición de las autoridades eclesiásticas que no deseaban la creación de una nueva forma de vida religiosa, una comunidad de laicos consagrados ocupándose de las escuelas “juntos y por asociación”. Los estamentos educativos de aquel tiempo quedaron perturbados por sus métodos innovadores y su absoluto deseo de gratuidad para todos, totalmente indiferente al hecho de saber si los padres podían pagar o no.
A pesar de todo, De La Salle y sus Hermanos lograron con éxito crear una red de escuelas de calidad, caracterizada por el uso de la lengua vernácula, los grupos de alumnos reunidos por niveles y resultados, la formación religiosa basada en temas originales, preparada por maestros con una vocación religiosa y misionera a la vez y por la implicación de los padres en la educación.
Además, de La Salle fue innovador al proponer programas para la formación de maestros seglares, cursos dominicales para jóvenes trabajadores y una de las primeras instituciones para la reinserción de “delincuentes”. Extenuado por una vida cargada de austeridades y trabajos, falleció en San Yon, cerca de Rouen, en 1719, sólo unas semanas antes de cumplir 68 años.
Juan Bautista de La Salle fue el primero que organizó centros de formación de maestros, escuelas de aprendizaje para delincuentes, escuelas técnicas, escuelas secundarias de idiomas modernos, artes y ciencias. Su obra se extendió rapidísimamente en Francia, y después de su muerte, por todo el mundo. En 1900, Juan Bautista de La Salle fue declarado Santo. En 1950, a causa de su vida y sus escritos inspirados, recibió el título de Santo Patrono de los que trabajan en el ámbito de la educación. Juan Bautista mostró cómo se debe enseñar y tratar a los jóvenes, cómo enfrentarse a las deficiencias y debilidades con compasión, cómo ayudar, curar y fortalecer. Hoy, las escuelas lasalianas existen en 85 países del mundo.
Nacido en Reims, Francia, el 30 de abril de 1651
Ordenado sacerdote el 9 de abril de 1678
Fallecido el 7 de abril de 1719
Beatificado el 19 de febrero de 1888
Canonizado el 24 de mayo de 1900
Proclamado Patrono de los Educadores Cristianos el 15 de mayo de 1950

También se recuerda a: San José Benito Cottolengo, Presbítero y Fundador; Beata María de la Encarnación Guyart, Viuda y Religiosa; Beata Paulina Von Mallinckrodt, Fundadora; Beato Benito de Urbino, Presbítero Capuchino; San Gualfardo, Monje Camaldulense.
Fuente: Catholic.net

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