Se conmemora hoy a Beatas Teresa de San Agustín y Compañeras, Mártires de Compiegne

Hoy, 17 de julio, la Iglesia conmemora el nacimiento para el cielo de la BEATA TERESA DE SAN AGUSTÍN (María Magdalena Claudina Lidoine, nombre de familia) y 15 compañeras, en el aniversario de su cruel martirio ocurrido en un día como hoy de 1791 en París, Francia. Oriunda de esta misma ciudad, en 1752, fue religiosa de la orden de las Carmelitas descalzas, lo mismo que sus compañeras de martirio. En 1906 el Papa Pío X las proclamó BEATAS. Unidos, pues, a la familia carmelitana, brindemos hoy nuestro vivo aplauso a sus mártires.    
Meditación: En el convento francés de Compiegne, vivían 16 carmelitas descalzas. Sor Teresa de San Agustín es la superiora. Al estallar la revolución francesa, Sor Teresa tiene la inspiración divina de ofrecerse a Dios con la comunidad en holocausto para aplacar la cólera divina e implorar la paz para la Iglesia y el Estado. Cada día repetían esta consagración. Con el avance de la revolución, fueron desalojadas de su monasterio, y se ven forzadas a vivir dispersas por la ciudad, pero continuando cada una con sus prácticas de piedad y su especial consagración. Pero descubiertas por los miembros de la revolución, fueron denunciadas ante el comité central y enviadas a la cárcel de Compiegne. De aquí son transferidas a la escalofriante cárcel de la Conserjería en Paris. Esta se encontraba al máximo de su capacidad con sacerdotes, religiosos y otras personas condenadas a la ejecución. Nada más llegadas, las carmelitas empezaron a dar un reconfortante ejemplo de confianza en Dios, serena tranquilidad, unión con la Iglesia. Esparcían a su alrededor un sobrenatural aroma de gozo. Llegada la fiesta del Carmen, que ayer celebrábamos, una hermana compuso un canto de júbilo y oración, con la música de la Marsellesa, como preparación al martirio. Sometidas a juicio sumario son acusadas de “fidelidad a la vida religiosa, de fanatismo, de propagar la devoción al Corazón de Jesús y María y depender de la autoridad eclesiástica. Vaya cargos. Por fin, condenadas a muerte en una carreta son llevadas al lugar de la ejecución. La gente en silencio las acompaña. Al pie de la guillotina, rompen a entonar himnos y renuevan su consagración. Una a una van pasando por el patíbulo. La Madre Teresa, que supo preparar de modo tan admirable a sus hijas para este sublime momento, quiso ser la última. Este hermoso caso, ha sido llevado a la literatura en la obra “La ultima del patíbulo”, y al cine en “Diálogos de Carmelitas”. Gracias Hermanas carmelitas del convento de Compiegne por su hermoso ejemplo de fe, amor a la Iglesia y constancia en su compromiso.

También se recuerda a
: San Alejo, Laico; santos Mártires Escilitanos; Santa Marcelina; San León IV, CIII Papa; San Jacinto, mártir; San Teodosio de Auxerre, obispo; San Fredegando, monje; Santos Zoerardo, o Andrés, y Benito, eremitas; San Pedro Liu Ziyu, mártir; San Ennodio de Pavia, Obispo; San Kenelmo, Mártir; San Colmano, Peregrino; Santas Justa y Rufina, Mártires; Santa Eduviges de Polonia, Reina; Beata Carlota de la Resurrección, Mártir Carmelita; Beato Pablo (Pedro) Gojdic, Obispo y Mártir.  
Fuente: Catholic.net

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